Vista de Montefrío de Paco Adamuz.  / IDEAL

Las vistas que Paco descubrió al mundo

Montefrío dedicará uno de sus más conocidos miradores a Francisco Adamuz, que centró sus últimos años en difundir en redes sociales y TV las famosas panorámicas

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍA Loja

Desde hace unos años, Montefrío se ha hecho más conocido gracias a la publicación de la revista National Geographic, que lo sitúa entre los pueblos con «las mejores vistas del mundo». Pero esas panorámicas, que siempre han dado los miradores naturales de este pueblo de tajos y patrimonio histórico, ya tuvieron en un vecino del pueblo a un auténtico embajador. Fue Paco Adamuz, un montefrieño –fallecido el año pasado– tan enamorado del municipio como de la fotografía, a la que dedicaba todos sus días tras la jubilación.

«Comenzó con los primeros 'smartphones' haciendo fotos y después lo cambió por dos cámaras fotográficas más complejas», explica su hijo Javier, que sabe que, aunque nunca lo dijo, su padre tenía la ilusión de que fueran sus miles de fotografías las que hubiesen dado a conocer estas vistas a la afamada revista. « Hizo decenas de miles durante al menos ocho años y a diario las mandaba a los programas de información meteorológica, que en muchísimas ocasiones las emitían», recuerda su hijo, que destaca la destreza de su padre, ya con 77 años, con las redes. «Subía dos por la mañana y otras dos por la tarde; no fallaba ni un día», rememoran sus familiares, que también destacan las muchas imágenes que mandaba a diario a los espacios de 'El Tiempo' de diversas televisiones. Y, por supuesto, en numerosísimas ocasiones le dieron el espacio que merecían a instantáneas dignas de una revista internacional.

«Comenzó con los primeros 'smartphones' haciendo fotos y después lo cambió por dos cámaras más complejas»

Su página de Facebook y su cuenta de Instagram aún muestran esas miles de imágenes –casi siempre panorámicas– que tanto dieron a conocer las «mejores vistas del mundo». «Aunque para mi padre las mejores no eran las del mirador National Geographic sino las de las Peñas, que, aunque es algo menos accesible, está más alto y ofrece una perspectiva diferente de la misma panorámica del pueblo», comentan los hijos de Paco, que en poco tiempo dará nombre a ese mirador al que tantas veces subió para captar el momento. «Incluso cuando ya estaba muy mal y apenas podía moverse sin el oxígeno, fotografiaba desde el balcón de casa, que tiene también unas vistas privilegiadas», cuenta su hijo, que recuerda la enorme afición que su padre, enfermo de EPOC, tenía por captar Montefrío desde «sus miradores secretos».

Guía espontáneo

Con su cámara al hombre, era habitual guía espontáneo de los turistas que llegaban al pueblo, para el que «siempre dio la mejor promoción», elogian desde el Ayuntamiento. « Nunca tuvo problema en acompañar a la gente para mostrarle todos esos puntos imprescindibles del pueblo, que se recorría a diario en coche para tomar las imágenes que tanto le gustó compartir», relatan los que le conocieron. Así que gracias a este vecino, 'las vistas mejores' no sólo tenían ya antes del National Geographic su propia 'ventana' al mundo, en las redes sociales de Paco. También contaban con un experto asesor para descubrir hasta el último rincón de este hermoso municipio del Poniente a los miles de visitantes que recibe cada año.

«Los grupos de turistas por la calle, todos los eventos culturales, festivos y religiosos del pueblo; en fin... casi todo lo que se ha hecho en Montefrío en los últimos años él lo tiene en imágenes en sus redes», explica su familia. Por eso, el Ayuntamiento le ha dedicado a Paco, que falleció hace nueve meses, uno de los más conocidos miradores del pueblo. El de las Peñas, su favorito. Y muy cerca de su casa. Aunque aún hay que acondicionarlo e inaugurarlo con el nombre y los paneles que recordarán al hombre que empezó a difundir las «vistas» de las que ahora tanto se habla.

Más de 30.000 instantáneas de Montefrío, desde todos los ángulos y en todos sus momentos, inundan sus cuentas sociales –con miles de seguidores–. Y más de 4.000 seleccionadas por este vecino, conocido y querido por todos, conforman la colección fotográfica más completa de este turístico pueblo. « He enviado más de mil fotografías a los programas meteorológicos y han emitido más de 150 mías», decía orgulloso Paco a los medios hace algunos años. Porque muchas horas al día dedicó a capturar instantáneas del castillo de la Villa y de la Iglesia de la Encarnación, los dos monumentos más famosos de este municipio, más mediático gracias también a Paco.

« Iba con su cámara al cuello cada vez que salía de casa y le gustaba fotografiar todo. Y Montefrío era su debilidad», comenta Javi Adamuz, que, junto a sus hermanas y su madre, ahora conserva en casa el preciado material de un montefrieño que, sin duda, también descubrió al mundo «las vistas más bonitas».