La Villa Romana de Salar toma impulso con el inicio de su declaración BIC

La Villa Romana de Salar toma impulso con el inicio de su declaración BIC

El yacimiento del siglo I podrá optar a un apoyo económico vital para ahondar en su riqueza y generar desarrollo en el municipio

NOELIA JIMÉNEZSALAR

El pueblo de Salar, en el Poniente granadino, sigue viendo cómo su futuro está más ligado que nunca a su tesoro 'romano'. La Villa Romana, descubierta en 2004 a raíz de las obras de la EDAR, vivirá en breve un nuevo impulso cuando sea oficialmente declarada Bien de Interés Cultural (BIC), un expediente ya iniciado tal y como se le ha notificado estos días el Ayuntamiento salareño. «El inicio del expediente ya es un paso. Se nos ha comunicado que se ha contratado la elaboración de la documentación técnica necesaria y que se va a encargar gente del proyecto general de investigación (PGI)», explica el alcalde, Armando Moya.

Moya ya reprochó a la Junta que no se hubiera iniciado el expediente en enero pasado, porque en agosto de 2018 el entonces delegado de Cultura, Guillermo Quero, anunció que tanto el inicio de la declaración BIC como la aprobación del PGI se producirían antes de 2019. Pero no llegó en la fecha prevista y el municipio seguía pendiente hasta ahora de un expediente que le permitirá optar a subvenciones públicas, un apoyo económico imprescindible para ahondar en la riqueza de la villa y generar desarrollo en el pueblo. «Hasta ahora es el Ayuntamiento el que está soportando a pulmón todos los gastos; sólo Diputación ha colaborado hasta el momento», insiste Moya, que junto al resto de salareños está luchando para que su nuevo motor de desarrollo comience a funcionar como merece. La declaración BIC permitirá a la Villa Romana de Salar acceder a las convocatorias de ayudas públicas para la conservación y puesta en valor del patrimonio –como el 1,5% cultural– o para cuestiones como señalización y promoción turística.

También se aprobó en los últimos meses el PGI, que permite dar continuidad a las excavaciones durante los próximos cinco años. «Por el momento el Ayuntamiento asume el coste de la excavación este año, con la previsión de que algunas entidades puedan entrar a colaborar en el soporte económico de este tipo de intervención patrimonial», anuncia el primer edil, que avanza que la cuarta campaña arqueológica comenzará el 5 de agosto y durará cuatro semanas. Volverán a estar al frente el arqueólogo Julio Román y el resto de su equipo, así como un grupo de 20 estudiantes de Arqueología de la UGR.

Mosaicos de caza

Las perspectivas son más que halagüeñas, porque se prevé que sigan saliendo los famosos mosaicos de caza, fundamentales para contextualizar la importancia histórica y patrimonial de esta antigua casa señorial, y que sigan descubriéndose piezas –como la Venus Púdica sacada en 2018– y estancias relevantes. «A ver qué sorpresas nos depara», comenta Moya, que recuerda que la expectación en torno al yacimiento es tal que el Ayuntamiento volverá a ofrece el programa 'Arqueólogo por un día'. «Porque hay mucho interés en colaborar por personas apasionadas por la arqueología y la historia», argumenta el regidor de este pueblo de apenas 2.700 habitantes.

El PGI permite y autoriza las campañas arqueológicas durante cinco años, pero no sólo incluye lo relativo a la excavación. Y es ahí donde el municipio sigue necesitando ayuda, y mucha, para que la villa romana no deje de mostrar su potencial. «El Proyecto General de Investigación también abarca aspectos como el estudio de materiales y otras cuestiones para los que no disponemos de dinero. Casi no tenemos para ir tirando», recalca, con la esperanza de que la declaración BIC les abra nuevas puertas y, sobre todo, les permita optar a subvenciones para sufragar los gastos del PGI, que, con un presupuesto de unos 155.000 euros, dará consistencia al estudio, conservación y difusión de este enclave.

Excepcional

El director de las excavaciones de la Villa Romana, Julio Román, ha destacado en innumerables ocasiones «la excepcionalidad de la villa». Desde el punto de vista decorativo, cuenta con mosaicos de caza de una calidad extraordinaria, con figuras en tamaño natural y con una riqueza de colores y motivos mucho mejor que los de villas tan conocidas como La Olmeda. El largo pasillo distribuidor, en torno al peristilo, muestra la «importancia que debió tener el 'dominus' de esta villa», que tuvo el pasado verano su auténtico momento de gloria con el descubrimiento de los mosaicos de caza y de una venus en muy buen estado de conservación.

El largo pasillo distribuidor, en torno al peristilo, muestra la «importancia que debió tener el 'dominus' de esta villa»

De hecho, la escena de caza que se descubrió continúa a ambos lados de la excavación. Por eso la próxima campaña, en agosto, a buen seguro seguirá desentrañando unos restos tan singulares. La Villa Romana se creó –según los arqueólogos– entre la primera y la tercera década del siglo I d.C., con una fase de monumentalización a mediados del siglo III, una fase de reformas en la primera mitad del siglo V y con el abandono definitivo en la primera mitad del siglo VI.

Para los arqueólogos que trabajan y conocen la villa romana salareña, ésta es una de las mejores de Andalucía y España. Según expertos como Román, hay pocas villas en Andalucía y ninguna en Granada donde aparezcan tal cantidad de elementos y de la calidad de los últimos hallazgos. Hay que tener en cuenta que, según los arqueólogos, apenas se ha excavado el 10 % del total y ya se han localizado tres Venus.