Ultimátum a Salar: o devuelve dos venus de su villa romana o será denunciado por 'robarlas'

La Consejería de Cultura ha requerido al Ayuntamiento para que devuelva mañana miércoles dos piezas halladas en la excavación y cedidas temporalmente por el Museo Arqueológico, que gestiona el patrimonio provincial

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍA Loja

«Nos acusan de 'robar' lo que es patrimonio de este pueblo». Son las duras palabras del alcalde de Salar, Armando Moya, que dice no dar crédito ante la notificación recibida hace unos días desde la Consejería de Cultura de la Junta. La Dirección General de Innovación Cultural y Museos le daba el pasado 6 de noviembre un ultimátum al Ayuntamiento. O devuelve mañana las dos venus que tiene en cesión temporal al Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, o será denunciado ante la Fiscalía por «presunto delito de apropiación indebida». Así de claro es el requerimiento que hace la Junta de Andalucía al consistorio de este pueblo de algo más de 3.000 habitantes, que actualmente expone en su Centro de Interpretación de la Villa Romana una venus venera y una venus púdica, localizadas en la primera fase de las excavaciones de este prometedor yacimiento datado en el siglo I. «Y que curiosamente nunca antes se habían expuesto, porque cuando estuvieron en el Museo provincial estaban guardadas en el almacén», comenta el primer edil, bastante molesto y preocupado con este asunto.

Hace menos de 20 días recibía una notificación, «para nada esperada», asegura el alcalde completamente «descolocado» con un asunto que le parece «descabellado». En estos días ha intentado llegar a «alguna solución» con la delegación de Cultura, según el regidor. Pero nada. Estas venus llevan en Salar dos años, después de que el Ayuntamiento solicitara a la Dirección General de Bienes Culturales un préstamo temporal. «Al año, Cultura nos notificó que pedía la devolución; solicitamos una prórroga, pero la denegaron. Nosotros lo tenemos aquí porque le da vida al pueblo», apunta el regidor, que habla incluso de que se planteó hacer una réplicas. «Siempre se han planteado opciones de manera informal», dice.

Según Moya, también se abordó el tema en una reciente reunión con el delegado de Cultura, Antonio Granados. «Pero de buenas a primeras se descuelgan con este escrito, que hace referencia a informes jurídicos y técnicos de Bienes Culturales», reprocha el alcalde salareño.

El Ayuntamiento de Salar no se ha quedado de brazos cruzados y ha mandado una respuesta y una solución. «Nos cuesta 2.000 euros devolverlas y otros 2.000 volverlas a pedir. ¿Para qué ir y venir cuando se puede evitar esto?», se pregunta el primer edil, abrumado por un ultimátum que los sitúa ante una posible denuncia a la Fiscalía.

Llevar las venus supone un alto gasto de transporte especializado y un seguro muy específico. Si no están en el Arqueológico mañana miércoles, el Ayuntamiento tendrá que dar una fecha cerrada para el traslado con la empresa especialista -Sit, la misma que llevó el Guernica hace 25 años al Reina Sofía-, que tiene que dar presupuesto y un día concreto para el transporte de las valiosas piezas.

Importante para el pueblo

Pero desde el Ayuntamiento de Salar insisten en que hay opciones legales. «Hay una figura en la ley sobre este asunto que es la cesión extraordinaria, que sabemos que es posible articular», concreta Moya. De hecho, entre las soluciones planteadas por el consistorio en su respuesta a la solicitud de la Junta está el artículo 39 de la Ley 8/2007 de Museos y Colecciones Museográficas, en el que se habla de «justificadas y excepcionales razones en aras a la difusión del patrimonio». «Y ese ha sido nuestro objetivo desde el comienzo de las excavaciones: difundir y poner en valor el rico patrimonio que está permitiéndonos desentrañar la villa romana», precisa el alcalde, que ha venido solicitando a la Junta desde hace años que «los hallazgos de la villa se queden en el pueblo». No hay duda de que el yacimiento ha marcado un antes y un después en los planes de futuro para los salareños, sobre todo para los más jóvenes, que ven cómo esta vivienda de un poderoso romano puede dar mucho turismo y opciones laborales a una pequeña localidad rural.

Pero Moya está desanimado y resignado. «No está nadie por la labor. Desde IU se está intentando presentar una moción de urgencia», explica. Pero ya se les ha notificado que se cumple el plazo y que mañana miércoles tiene que estar en Sevilla o Granada la conformidad de que se van a entregar las venus. Porque, si no, se da cuenta a la fiscalía. «Esto no es forma de tratar a un pueblo. No habría que llegar a este punto», reitera Moya, dolido por todo esto.

«Las Venus nunca se han expuesto. Ahora las está disfrutando la gente y se las llevan para guardarlas. Y lo que tememos es que, aunque nos digan que las podemos volver a pedir, ya no vuelvan», argumenta el alcalde. Afirma que se teme que va a ser el mismo camino de la venus capitolina, hallada en la excavación el pasado año en medio del gran mosaico de caza que ha catapultado aún más la popularidad de este yacimiento romano. «Nos encontramos indefensos, porque es David contra Goliat», comenta el regidor, que desde el Ayuntamiento ha intentado en todo momento dotar al municipio de una colección museográfica en torno a la villa del ya conocido 'dominus' de Salar.