Las escrituras de todo un pueblo

Las escrituras de todo un pueblo
  • En Fuentes de Cesna, la pedanía de Algarinejo, muchos vecinos firmaban las escrituras de sus casas. Hasta ahí todo normal si no fuera porque la firma se produce casi medio siglo después de que comenzaran a vivir en ellas y, además, afecta a un total de 200 familias.

Se podría decir que son las escrituras de compra-venta de todo un pueblo. Y es que se trata del barrio que dio origen al nuevo Fuentes de Cesna. Las 200 viviendas, que ahora tienen oficialmente propietario, fueron construidas en 1965 para resarcir a las muchas familias que perdieron su casa en los tajos del primitivo pueblo, Fuentes Viejas, una zona poco estable que se vino abajo en 1940 y que provocó la muerte de 19 personas y la práctica desaparición del núcleo original.

Por eso, después de tanto tiempo, Juan Marchal no se lo puede creer. "Es mi casa. Es una herencia de mis padres. No tengo otro sitio donde ir". Juan, que vive en el número 10 de la Calle Sevilla, creció en el pueblo antiguo, en Fuentes Viejas, pero sus padres perdieron su casa a consecuencia de las inundaciones y los deslizamientos de tierra. Así son todas las historias de los moradores de estas viviendas. "He vivido allí con mis padres desde que perdimos la casa antigua. Cuando pasó la desgracia, nos fuimos a vivir a Loja y luego, cuando hicieron el nuevo pueblo, volvimos a Fuentes", recuerda Carmen Grande, otra de las firmantes.

Como en el caso de Juan o Carmen, los hermanos Cobos Megías firman las escrituras de la vivienda de la familia, la herencia de sus padres. Pero también hay casos de vecinos que dan legalidad a la propiedad de la única vivienda que tienen. "Estoy muy impaciente, la verdad. Llevo años esperando este momento, porque es mi casa. Me la dieron cuando mi hija tenía apenas dos años y perdimos nuestro hogar", explica Manuel Ortega, que tiene toda su vida en esta propiedad. Y como él están Trinidad Campillo o Carmen Espinar, vecinas de la Calle Granada, pero hasta ahora sin un documento que certificara que eran propietarias de nada.

Durante el próximo mes y medio las cinco notarías de la comarca de Loja se encargarán, como marca la ley, de gestionar las escrituras de estas viviendas, que pasan por ser las de todo el pueblo que comenzó a reconstruirse en los 60. 200 escrituras y 200 historias que hablan de la reconstrucción del pueblo de Fuentes de Cesna.En la escritura de compra-venta de estas casas está la Junta de Andalucía, cuyo delegación de Vivienda, era hasta ahora titular de las casas de Fuentes. Desde la delegación provincial están también satisfechos por el fin de este proceso "que desgraciadamente se ha alargado mucho pero que al final se ha podido legalizar gracias la colaboración del Registro de la Propiedad de Loja y el Servicio Provincial del Catastro", afirman. El proceso se comenzó en 2007, cuando se realizó el contrato de compra-venta de la Junta de Andalucía a los propietarios actuales. "Lo que ha ralentizado todo ha sido el título previo en el Registro de la Propiedad, que, con las últimas normativas, ha complicado algo la solución definitiva", indica Patricia Moreno, notaria de Illora.

Tras tantos años de espera, en la cara de todos –vecinos, representantes de la Junta, notarios... – hay ante todo satisfacción. "Para los fuenteños es un día grande porque se ha hecho realidad una de las reivindicaciones más demandadas", asegura el alcalde de Algarinejo, Jorge Sánchez, que sigue luchando porque Fuentes Viejas no pierda su identidad como pueblo y no quede en el olvido tras la desgracia que casi lo hizo desaparecer.