Malalmuerzo: morada privilegiada en Granada desde la Prehistoria

Malalmuerzo: morada privilegiada en Granada desde la Prehistoria
FOTOS CEDIDAS POR EL EQUIPO DE ARQUÉOLOGOS DEL CAMPO DE VOLUNTARIADO

Nuevos hallazgos confirman que «el Santuario Andaluz del Neolítico», en Moclín, también fue ocupado en época nazarí

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

La cueva de Malalmuerzo, en Moclín, es un tesoro del Paleolítico y el Neolítico que actualmente continúa en fase de estudio y que desde hace un par de años está protegido por la Delegación de Cultura de la Junta, para evitar expolios y deterioros. Según expertos como el arqueólogo, Andrés Fernández, que coordina el Campo de Voluntariado Internacional del IAJ, «estamos ante una de las cuevas prehistóricas más importantes del Sur de la península ibérica y además escenario de excepción de pobladores de prácticamente todas las épocas».

Y es que los recientes trabajos del Campo de Voluntariado Internacional han localizado en perfecto estado una jarra fechada entre los siglos XIII y XV que confirma que la cavidad prehistórica, de las más importantes por sus pinturas del Paleolítico Superior, también fue morada de pobladores de la época medieval. Por eso, el Ayuntamiento de los Pueblos de Moclín trabaja en línea con la Consejería de Cultura de la Junta para poner en valor en cuanto sea posible el que muchos expertos han bautizado como «el Santuario Andaluz del Neolítico» y, además, espacio relevante en diversos momentos históricos. «La Cueva de Malalmuerzo confirma que los pueblos moclineños han acogido pobladores de todas las épocas de la historia y que nuestro municipio ha sido estratégico para diferentes civilizaciones y sociedades», destaca el alcalde de los Pueblos de Moclín, Marco Pérez.

En este segundo Campo de Voluntariado Internacional del Instituto Andaluz de la Juventud, que ha traído hasta el municipio a una veintena de jóvenes de todo el mundo, se han continuado los trabajos iniciados el año pasado, con la limpieza de sedimentos en la galería primera. «Hay una apuesta clara del Ayuntamiento para limpiar, adecentar y estudiar la cueva, que requiere de una puesta en valor», recalca el primer edil moclineño. Ya conocidas sus pinturas de Paleolítico y la ocupación del Neolítico, la novedad de los restos hallados este año es que «confirman que estas espectaculares galerías han sido reutilizadas por otros pobladores», subraya la concejala de Cultura y Juventud de Moclín, Natalia Moreno.

Más sorpresas por dar

La pieza más importante a efectos de estudio es el hallazgo de una jarra de época nazarí íntegramente conservada. «Lo habitual es encontrar elementos incompletos. No es nada frecuente encontrar este tipo de cerámicas y menos en tan buen estado y en una cueva», precisa por su parte Fernández. Según el arqueólogo, como ocurriera el año pasado «se ha localizado material cerámico hecho a mano del Neolítico Medio y de distintas épocas, material lítico tallado (sílex) y varios molinos de mano de los pobladores que ocuparon la cueva durante la Prehistoria».

La cueva consta de una amplia sala donde se han hallado los materiales arqueológicos del Neolítico Antiguo y Medio (cerámicas cardiales, impresas y lisas, fuentes de borde engrosado y orzas de grandes dimensiones)

La cueva ha despertado tal interés entre muchos voluntarios del campo de voluntariado que las jornadas de Puertas Abiertas celebradas estos días han reunido a más de un centenar de personas atendidas y orientadas por los propios alumnos. «Han adquirido unos conocimientos suficientes para explicar cómo es esta cueva, que es el objetivo de todo esto», aseguran desde el equipo que coordina el Campo de Voluntarios.

Según los expertos, queda bastante por conocer de la Cueva Malalmuerzo, que «tiene que dar aún muchas sorpresas». «El análisis, la topografía… se han hecho pero todavía quedan niveles arqueológicos por excavar», afirma Fernández. «Malalmuerzo es otro de los muchos tesoros históricos de nuestros pueblo y merece la pena protegerlo y conocerlo», coinciden el alcalde y la concejala de Cultura.

La cueva consta de una amplia sala donde se han hallado los materiales arqueológicos del Neolítico Antiguo y Medio (cerámicas cardiales, impresas y lisas, fuentes de borde engrosado y orzas de grandes dimensiones). Da paso, a continuación, a través de un estrecho pasillo a otras pequeñas salas divididas por coladas y columnas estalagmíticas, en las cuales se representan los símbolos y figuras animales de época Solutrense, del Paleolítico Superior. Según los expertos del IAPH, la cueva conoció también ocupaciones esporádicas durante la Edad del Cobre y del Bronce.