Un campeón de kick boxing enseñará a las salareñas cómo defenderse ante una agresión

Dos jóvenes de Salar durante una sesión de defensa personal. /IDEAL
Dos jóvenes de Salar durante una sesión de defensa personal. / IDEAL

El Ayuntamiento de Salar ha organizado un taller guiado por el luchador Jonathan Arjona y destinado a mujeres desde los 15 años ante situaciones que también preocupan en el medio rural

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

Las agresiones sexuales con penetración -violaciones- cometidas en España aumentaron un 22,7% durante 2018: en total, se produjeron 1.702 delitos de violación el año pasado, frente a los 1.387 de 2017, según los datos publicados recientemente por el Ministerio del Interior. No fueron las únicas cifras que desgraciadamente crecieron en torno a la libertad e indemnidad sexual: la comisión de delitos de esta clase aumentó un 18,1% y otros tipos de acciones de abusos o intimidación hacia mujeres se incrementaron en un 17,5%.

Y, aunque los datos hablan de que el medio rural es un espacio con menos índice de criminalidad y mayor sensación de seguridad, casos como el asesinato machista y violación de Laura Luelmo en el pueblo onubense de El Campillo o las dos denuncias presentadas en Loja hace pocas semanas -por las supuestas agresiones sexuales a dos chicas menores por parte de cuatro adolescentes- dejan claro que las agresiones, abusos y violaciones ocurren y pueden ocurrir en cualquier punto de la geografía.

Por eso, el Ayuntamiento de Salar ha sido el primero en la comarca y el Poniente granadino que ha decidido organizar un curso de defensa personal para mujeres. Las salareñas podrán, de la mano del campeón de kick boxing Jonathan Arjona, aprender cómo actuar de manera contundente y eficaz ante una posible agresión. «La idea es enseñar de una manera efectiva y tajante la defensa ante un ataque», explica Arjona campeón y subcampeón andaluz en 'light kick' y 'light contact'. Dice este deportista que, al tener un público tan amplio -porque el curso está abierto a edades desde los quince años-, no se trabajará nada técnico sino algo efectivo ante una situación crítica. «La defensa puede ir desde un golpe contundente hasta una proyección o luxación, siempre que sea algo que resulte sencillo de hacer», adelanta el monitor, que insiste en lo importante que es la concienciación sobre un problema está ahí, «que no es algo que rara vez pasa», valora.

Según el alcalde de Salar, Armando Moya (IU), la iniciativa está subvencionada con una ayuda del Gobierno de España en materia de Servicios Sociales y responde «a la realidad de violencia que afecta a las mujeres». «Es inconcebible que en estos tiempos tengamos que plantear estos temas, pero es indiscutible que, por culpa del machismo que aún existe, las mujeres se tienen que enfrentar a circunstancias de riesgo que los hombres no sufrimos», precisa el primer edil salareño.

Hasta el 17 de abril está abierto el plazo de inscripción, que se puede realizar en el pabellón de este municipio de poco más de 3.000 habitantes. El kick boxing es un arte marcial que, en su base, desarrolla técnicas prácticas sobre cuestiones de defensa personal, esto es, cómo se deben dar golpes secos en la frente, giros repentinos para descolocar al posible agresor, rodillazos en las partes más dolorosas de la anatomía masculina... Movimientos que, en definitiva, permiten a la persona defenderse ante su agresor y evitar quedar bloqueada ante un ataque de cualquier tipo.