La nueva campaña arrancó el pasado lunes 3 de agosto. / AYUNTAMIENTO DE SALAR

Los arqueólogos esperan hallar nuevos espacios monumentales en la Villa Romana de Salar

Mientras que se avanza en la futura colección museográfica del yacimiento, el equipo de Julio Román acaba de iniciar la quinta campaña arqueológica con todo el protocolo anti-covid

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍA Salar

Como cada agosto, la Villa Romana de Salar vive su campaña arqueológica, un momento esperado por los vecinos y amantes del patrimonio y disfrutado por el equipo de arqueólogos que dirige Julio Román. Los tres últimos veranos han estado marcados por grandísimos hallazgos, como las Venus Púdica y Capitolina, el mosaico de caza del 'dominus' o la estancia de 'tubi fittili', unas estructuras ligadas al supuesto 'balneum'. Y, por eso, este año se trabajará en otras zonas para seguir descubriendo nuevas salas, ambientes o espacios de esta casa señorial de la época del Imperio Romano. «Como mínimo esperamos descubrir dos ambientes nuevos, seguir avanzando en el pasillo Norte –la continuación del conocidísimo mosaico de caza– y rescatar esa posible sala simétrica a la abovedada de los tubi», explica Román sobre este yacimiento del siglo I d.C.

La V Campaña Arqueológica arrancó este lunes 3 de agosto marcada tanto en su diseño como en su ejecución por el cumplimiento de las normas de la Covid-19. Como asegura el alcalde, Armando Moya, se han realizado análisis previos para certificar los negativos en todos los arqueólogos participantes y la organización del trabajo se lleva a cabo teniendo en cuenta distanciamiento social, mascarillas, higiene constante… «Estas circunstancias son las que han condicionado que este año se diversifique la actividad y, en vez de realizarse sólo dos o tres sondeos, se hagan cinco zonas de trabajo», indica Julio Román.

Espacios por descubrir

En el sector B, el de la segunda cubierta, continúan estos arqueólogos con la excavación del pasillo occidental para sacar nuevas escenas del mosaico de cacería, ya conocido el pasado año. Pero esta vez se va a conectar con un área hasta ahora desconocida como el pasillo Norte, que cierra el peristilo y que se espera que sea geométrico siguiendo la simetría de la Villa. «También esperamos encontrar elementos arquitectónicos, como columnas o esculturas, que puedan seguir confirmando la monumentalidad de la villa», comenta este equipo de expertos de la Universidad de Granada.

En el sector A, en la zona cubierta desde 2013, hay otras cuatro franjas de trabajo. Allí se está intentando rescatar una tinaja de época tardía que se encontraba debajo de un muro y que no se extrajo ni consolidó. Además, en la sala abovedada de los tubi, se va a excavar en una zona donde se perdió casi el mosaico, con dos objetivos fundamentales: identificar posibles fases anteriores de la Villa Romana o etapas históricas anteriores a la ocupación romana de esta zona de vega, la Revuelta de Enciso; y, por otro lado, obtener material cerámico para realizar una datación arqueológica más precisa de la instalación de los mosaicos y de la monumentalización de la villa. «Hasta ahora tenemos que guiarnos por criterios estilísticos y símbolos», precisa Román, que también apunta otro sondeo muy interesante, opuesto a la sala de los 'tubi fittili', donde esperan alcanzar otro pavimento decorativo. « Y todas las sorpresas que nos pueda deparar», adelanta el alcalde salareño, que visita cada día el yacimiento para ver cómo será el extraño verano 2020 para este tesoro arqueológico, ya en vías de ser declarado BIC.

La pretensión del Ayuntamiento es ahora usar las subvenciones de patrimonio de Diputación, de unos 20.000 euros, para restaurar los mosaicos hallados, levantar las columnas y recuperar la pintura mural, para en un futuro situarlos en la colección museográfica. « Ya se trabaja en un proyecto de colaboración público-privado para usar las caballerizas del palacio de Salar; estamos buscando líneas de financiación y esperamos que más pronto que tarde el museo sea una realidad», afirma Armando Moya. El objetivo del Consistorio de este pequeño pueblo del Poniente granadino es que sea un museo de en torno a medio millón de euros de inversión y puntero en la comarca y la provincia.