El Rosco de Loja ya tiene su propia marca

El Rosco de Loja ya tiene su propia marca
FOTO JORGE MARTÍNEZ

Con esta figura, el Ayuntamiento, la ALCI y los obradores quieren proteger un producto que, desde ahora, tendrá una denominación de origen y un logotipo común y, además, sólo podrá ser elaborado en el municipio

N.J. Loja

Hablar de Loja y no hacerlo de sus roscos es casi imposible. El dulce de merengue es tan conocido casi como la propia ciudad y, por eso, el registro de la marca era un objetivo de empresarios y Ayuntamiento desde hace tiempo. Y, desde ahora, ya cuentan con su propia marca, una figura de protección que, entre otras cosas, conlleva que sólo pueda ser elaborado en Loja y por los obradores tradicionales que llevan produciéndolo hasta hoy.

De esta forma, Repostería Lojeña, pastelería Santa Teresa, obrador Bonachera, Grupo Abades, el obrador de Malagón y el de la Viuda de Manuel Muñoz son los únicos establecimientos autorizados a elaborar el dulce típico de Loja, según su receta, ingredientes y forma de elaboración tradicionales. El objetivo de esta marca colectiva es que Loja «siga teniendo la exclusividad de su rosco», explicó la concejala de Turismo, Paloma Gallego, que junto al alcalde, Joaquín Camacho, y los obradores locales presentó la nueva marca que unificará y salvaguardará la imagen y el valor gastronómico de este postre.

El Ayuntamiento de la ciudad, la Asociación Lojeña de Comercio (ALCI) y los obradores locales están detras de la protección del dulce típico lojeño. La marca será compartida por la organización empresarial y el Ayuntamiento de Loja, que ha pagado los 3.000 euros del registro. Según la empresa que ha registrado el producto, implica una «minidenominación de origen, por la que los confiteros de la cuidad pueden usar el logotipo creado para tal fin y un reglamento de uso que deberán acatar». «Esto impedirá que el Rosco de Loja, algo tan nuestro, sea copiado», comentó Antonio Maldonado, gerente de la confitería Santa Teresa. »Loja ha ganado un patrimonio gastronómico muy importante», comentó por su parte Loli Rodríguez, propietaria del obrador Bonachera.

Para Víctor Sola, gerente de Repostería Lojeña, se trata de «un paso de gigante» que contribuirá a «la dignificación del Rosco como uno de los productos estrella y de más categoría del municipio». «El Rosco es patrimonio de todos y debe sacar lo mejor para la sociedad lojeña», afirmó también el presidente de la ALCI, Antonio Campos. Por último, el alcalde de Loja, Joaquín Camacho, se refirió a la marca como una forma de protección frente a »las competencias desleales y otras amenazas que están a la orden del día en el mercado actual».