El Monumento Natural del Nacimiento de Riofrío, un nuevo impulso a la oferta ambiental y turística de Loja

El Monumento Natural del Nacimiento de Riofrío, un nuevo impulso a la oferta ambiental y turística de Loja
FOTO JORGE MARTÍNEZ MAROTO

La declaración como espacio natural protegido de este paraje, con un ecosistema de gran valor, se suma al otro enclave monumental de Loja, los Infiernos

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

El Consejo de Gobierno andaluz ha aprobado hoy la inscripción en la Red de espacios naturales protegidos de Andalucía (Renpa) con la categoría de Monumento Natural, de diez nuevas zonas de la comunidad andaluza entre las que se encuentra Nacimiento de Riofrío, en Loja. Esta catalogación ambiental, de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, beneficia a un enclave de gran valor en el municipio lojeño, que es en esta ocasión el único de la provincia que incorpora un nuevo monumento natural, el segundo con que cuenta tras la declaración en 2003 de los Infiernos.

Logra así la ciudad dar un nuevo impulso a su ya de por sí rica oferta ambiental y de turismo de naturaleza y ve materializada una de las peticiones que el pleno de la corporación municipal aprobó por unanimidad el pasado 2016, cuando se inició la tramitación para esta declaración. El nacimiento del río Frío y su sendero, limpiados y adecentados el pasado año por parte del área de Medio Ambiente del Ayuntamiento lojeño, es de hecho un paraje natural que visitan numerosas personas cada fin de semana, cuando la localidad de Riofrío y sus establecimientos hosteleros son frecuentados por muchos.

Corrientes subterráneas y rica fauna

Desde el Ayuntamiento manifestaron en los últimos meses que, tras la declaración, el objetivo sería agilizar ciertas actuaciones para mejorar la zona y que el agua sea un elemento natural y reclamo turístico, aún más impulsado en las últimas fechas tras la recuperación de la trucha arcoíris en los arroyos de Riofrío.

La espectacularidad del Nacimiento del río Frío, que vierte sus aguas en el arroyo Salado y desemboca en el Genil, está en la fuerza de las aguas de su acuífero, que en época de abundantes precipitaciones deja escapar más de un millar de litros por segundo. Es un ecosistema único donde las corrientes subterráneas mantienen las aguas a temperaturas constantes -14 grados en cualquier época del año-, que lo convierten en un paraíso para aves, anfibios o mamíferos. Este hermoso enclave está rodeado además de grandes higueras y vegetación acuática y representa un ecosistema único, favorable además para las piscifactorías de truchas y esturiones que se encuentran aguas abajo.