Los Misioneros Claretianos anuncian que investigarán los presuntos abusos sexuales que sufrió una monja chilena en Loja

Los Misioneros Claretianos anuncian que investigarán los presuntos abusos sexuales que sufrió una monja chilena en Loja

La comunidad religiosa ha emitido un comunicado con el que lamentan «con profundo dolor el daño a las posibles víctimas»

Á.L.GRANADA

La comunidad religiosa de los Misioneros Claretianos han anunciado que están investigando los supuestos abusos sexuales que sufrió una monja de origen chileno en una de las congregaciones de esta comunidad en Loja. Los hechos, que se remontan al año 2000 pero que no fueron denunciados ante la Santa Sede hasta el pasado mes de julio, sostienen que un sacerdote claretiano, fallecido en 2008, habría abusado de la citada religiosa.

Mediante una nota de prensa, la congregación explica que el Vaticano le comunicó la denuncia el pasado mes de febrero y que en ese momento se ordenó inmediatamente la apertura de una investigación. No en vano, la comunidad claretiana manifiesta que hasta ese momento no habían tenido conocimiento del hecho que se denuncia ahora.

De igual modo, la congregación aclara que el sacerdote al que se investiga nunca estuvo destinado ni trabajó en Loja pese a que la monja que denuncia los hechos sostenga que sufrió los supuestos abusos sexuales en esta localidad granadina. Recuerdan su compromiso con la comunidad cristiana de esta localidad de Granada a la que «los Misioneros Claretianos han servido pastoralmente y con la que se sienten unidos por una historia en común que dura más de 60 años».

La monja, de origen chileno y que ha colgado los hábitos, pertenecía a la comunidad de las Hermanas del Buen Samaritano. Una comunidad con la que la orden claretiana asegura haber tenido siempre una relación de «respeto, colaboración y ayuda mutua». No obstante, las Hermanas del Buen Samaritano emitieron un comunicado en mayo de 2018 pidiendo perdón a la exreligiosa que habría sufrido estos abusos.

Los monjes claretianos reafirman su «más absoluto rechazo de toda conducta que atente contra la dignidad de las personas, sea del carácter que sea, y se comprometen a seguir trabajando para proteger a toda persona vulnerable y fortalecer una cultura de cuidado y respeto, en línea con las recientes orientaciones del Papa Francisco». Al mismo tiempo que lamentan «con profundo dolor el daño a las posibles víctimas».