POLICÍA LOCAL DE LOJA

«Vengo de comprar una botella de whisky»: una de las más de 130 denuncias de Loja

La Policía Local lojeña realiza controles fijos y en movilidad con objeto de evitar la picaresca de algunos vecinos para saltarse el confinamiento

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍA Loja

Desde el caso del vecino que salió en su coche porque «necesitaba comprar una botella de whisky» hasta los numerosos casos de compras 'en familia' de las primeras semanas, pasando por los 'mandados' andando y hasta el 'súper' más alejado del centro urbano. En Loja, como en otros sitios, son variopintas las situaciones de incumplimiento de las normas ligadas al confinamiento por el estado de alarma. «Se están haciendo controles permanentemente en la calle, vigilancia en general, controles fijos y en movilidad», explica la jefa de la Policía Local de Loja, Elena Ortiz, que apunta el continuo trabajo que realizan los agentes lojeños, solos o en colaboración con la Guardia Civil.

La Policía Local de Loja ya ha puesto más de 130 denuncias por saltarse las estrictas medidas tomadas para controlar los contagios de coronavirus y gestionar la pandemia que azota a todo el planeta. «La semana pasada bajaron las infracciones, pero este fin de semana han vuelto a subir. En cuanto conocemos cifras de descenso de casos parece que la población se relaja. Pero el confinamiento y el riesgo es exactamente el mismo. Y se seguirá denunciando igual», precisa Ortiz.

Ciudadanos que 'repiten' denuncia

Desde la Jefatura de la Policía Local aseguran que en Loja «no se han detectado intentos de salidas de fin de semana o Semana Santa a segundas residencias» e insisten en que no se puede bajar la guardia y hay que mantener el confinamiento a rajatabla mientras se mantenga el estado de alarma. «Hay personas que han sido denunciadas en más de una ocasión», comenta en este sentido Ortiz, que también reconoce que la gente está cumpliento la normativa salvo desafortunadas excepciones.

La salida sin justificación coloca al ciudadano ante una multa que va de los 600 euros en adelante. «Nosotros mandamos telemáticamente las actas a la Subdelegación y ésta es la que abre el expediente sancionador», indican. Según la Policía Local lojeña, « los ciudadanos tienen ya claro lo que se puede hacer y lo que no. Lo que hay es picaresca». Las primeras semanas se daban mucho situaciones de compras en familia. «Mi marido no sabe comprar; me lleva a comprar... nos decían», relatan fuentes policiales. No obstante, los agentes confían en la sensatez de la inmensa mayoría de los vecinos, «a los que hay que agradecer cómo están cumpliendo el confinamiento», concluyen.