Danzando en la diversidad

Paco posando para IDEAL/N- J- G-
Paco posando para IDEAL / N- J- G-

Un joven de la residencia de personas con discapacidad 'Sierra de Loja' encuentra en la danza contemporánea la mejor aliada para combatir sus miedos

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

La sonrisa en el rostro de Paco es prácticamente constante. Con su moño y su aspecto desenfadado nada hace pensar que algo le atemorice, que algo le inquiete. Sin embargo, sus compañeros y las personas que le acompañan en la Residencia 'Sierra de Loja' saben que a Paco Granados las cosas nuevas, los cambios –por pequeños que sean– le superan. Desde hace cinco años, cada sábado por la mañana deja este centro de Atención a la Diversidad Funcional para ir a las instalaciones de la compañía y academia granadina de danza 'Vinculados', donde aprende, desde el baile, a afrontar esos miedos. El baile, la capacidad para moverse con la música, es universal y no entiende de edades, sexo, circunstancias…

Y en la danza ha encontrado Paco una aliada. «La mayoría de sus monitores son psicólogos y utilizan la danza para mejorar la percepción de cada uno, para fomentar la inclusión», dice Luzdi Rodríguez, directora del centro lojeño. Paco habla de Carmen, una de sus monitoras preferidas en la academia, cuando está a punto de irse a Alemania. Visita Cottbus y Berlín para participar en un espectáculo de danza y asistir a la ópera.

La primera vez

Muchas nuevas vivencias que suponen para Paco un paso más en el baile, pero, sobre todo, en su experiencia vital. «No quería ir a Alemania, me da miedo el avión; otro cambio. Esto va a servir para quitarme miedos», reconoce el bailarín, que cuenta que, cuando danza, se siente «en otro mundo».

Desde siempre le ha gustado bailar. «Subirme al escenario no me da miedo; para mi eso es como un juego», explica el joven a pocas horas de partir para Alemania. Allí ha actuado en el teatro Piccolo de Cottbus y participado en talleres de danza, ensayos e intercambios de experiencias con otros academias alemanas. Además, ha asistido al espectáculo de la compañía Sasha Waltz –un referente mundial– en la Ópera de Berlín. «Es la primera vez que me visto elegante», adelanta Paco, más acostumbrado a llevar chandal o vaqueros. Con su dúo de Danza Contemporánea, Paco ha tenido la oportunidad en los últimos días de subirse al escenario de un gran teatro. Pero, sobre todo, ha podido superar una nueva etapa para él impensable hace pocos años, gracias también al apoyo de la Residencia 'Sierra de Loja'. «Mientras bailo se me olvidan los problemas; me relajo», comenta este bailarín que disfruta haciendo coreografías el suelo.

Paco demuestra que la danza es una aliada increíble de la igualdad, de la inclusión. «Hay que escuchar, sentir la música», anima el joven granadino, que, en Vinculados, suele bailar con la interpretación de Miguel Ángel al piano o Alejandro al violín y hacer ritmos con su cuerpo. «Me relaja cuando estoy nervioso», describe sobre la danza Paco, que también ha animado a bailar a sus compañeros de la «resi» en fiestas y momentos especiales.

Su sueño

«Lo hace tan bien que lo quieren cambiar de grupo. Aunque él no quiere, porque a Paco no le gustan demasiado los cambios», insiste Luzdi Rodríguez.

Ahora, tras su danza alemana, Paco piensa en hacer un baile para la fiesta estival que se prepara para los niños saharauis acogidos en la residencia. También se plantea la posibilidad de mostrar su coreografía en algún espacio escénico de Loja o la comarca. Dice que su sueño sería montar una academia de baile para mayores, para personas con discapacidad y autismo. «Sí, autismo. Más difícil todavía. Pero yo soy capaz», asegura Paco, que ha superado barreras como que le toquen.