Carnaval 'en vena'

La Asociación Lojeña de Carnaval lleva casi 30 años trabajando para que la fiesta mantenga su arraigo y pujanza en una ciudad de fuerte tradición 'carnavalera'

Miembros de la Asociación Lojeña de Carnaval /N.J.G.
Miembros de la Asociación Lojeña de Carnaval / N.J.G.
Noelia Jiménez García
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

«¿Ya estáis liados con los Carnavales?», le pregunta una vecina del barrio Alto a algunos miembros de la Asociación Lojeña de Carnaval, mientras que conversamos sobre la fiesta en la Peña de La Orza. La cuestión, que escuchan con frecuencia, le resulta graciosa a estos carnavaleros, porque, en realidad, no es que estén «ya», es que lo llevan estando desde hace meses. Así es la dedicación al Carnaval. Apenas «se ve» en la calle o sobre el escenario tres semanas o un mes, pero se prepara con mucho sacrificio y horas de ensayos desde mucho tiempo atrás.

La asociación lleva funcionando desde primeros de los 90. Han pasado casi 30 años desde aquellos primeros pasos, cuando diversos representantes carnavaleros, tradicionalmente ligados a peñas –como la de Los del Taco o la de La Orza– decidieron crear un colectivo oficial para aglutinar voluntades y unir esfuerzos en torno a una fiesta central en la actividad cultural de Loja y, sin duda, referente del Carnaval en Granada y Andalucía.

Como su propia directiva apunta, hay pocos municipios con una asociación carnavalesca de este tipo, que resuma en cierto modo toda la actividad festiva que genera Don Carnal. «Además, Loja alimenta su propio Carnaval. Tenemos peñas y agrupaciones que son los que participan y hacen posible el éxito de la programación. En otros sitios se nutren de agrupaciones de fuera», comentan desde la asociación, ahora inmersa en colaboración con el Ayuntamiento en un proyecto que dota a la ciudad de su Casa del Carnaval, con escuela carnavalesca infantil a la vista.

Desde que echara a andar, hace casi tres décadas, la fiesta y la propia asociación han pasado por diversas épocas y momentos –no siempre fáciles–. Hubo años en que las agrupaciones proliferaron, las actividades tenían un seguimiento más que relevante, el concurso tenía premios muy atractivos para las agrupaciones de toda Andalucía que llegaban al Teatro Imperial de Loja y su concurso. Y nació la Escuela de Carnaval –que ahora va a recuperarse en la nueva Casa del Carnaval–, entre otros hitos de la fiesta lojeña. «Pero la crisis y cuestiones locales como los muchos años que el teatro estuvo en obras también afectaron al Carnaval», explican desde la asociación, al frente de la cual están hoy personas como Rafa Ramírez, Juanfran Cañadas 'Capelo', Bernardo Becerra, Kica Montoro, Santiago Corpas, Miguel Yuste...

Todos ellos son habituales de agrupaciones, del carnaval de calle, del cantado y del disfraz, y saben que «mantener lo que necesita una agrupación es muy difícil». Mucho más de lo que la gente que lo disfruta como espectador es capaz de intuir. Ensayos desde verano, pensar y preparar el tipo, la letras, cambios y modificaciones, compositores musicales disponibles, músicos con instrumentos y disponibilidad, voces... y mucho tiempo 'robado' a familia y otros menesteres. Todo para «mantener el tipo», para mantener vivo el Carnaval, un auténtico 'veneno' que llevan en vena muchos lojeños.

Un cuarto de siglo de concurso

«Nuestros objetivos siguen siendo los mismos aunque también se han ido adaptando. A medio plazo, y tras la puesta en marcha de la Casa del Carnaval y la Escuela, tenemos la vista puesta en 2020, cuando se cumplirán 25 años de concurso de agrupaciones, un momento que queremos celebrar como merece. Tenemos un año por delante para trabajar intensamente e intentar conseguir que vuelva a haber cuatro semifinales como hubo hace años», explica el presidente, Rafa Ramírez.

Además de proyectos como los mencionados, la prioridad para este colectivo es aunar a los grupos de carnaval y aficionados de calle. «Seguir haciendo grande el Carnaval, porque es un producto que tenemos nosotros y no otros», recalca Ramírez. «Nuestra intención es siempre velar por la difusión de la fiesta e intentar llevar a cabo más actividades y dotarlas de contenido», comenta el vicepresidente, Juanfran Cañadas 'Capelo'.

Ahora también en Internet

Una de las cosas que más ha dificultado la labor del colectivo ha sido la falta de dinero. Aunque, con todo, la asociación ha resistido, no ha faltado nunca. «Hemos pasado por muchas etapas. Desde cuando todo el mundo quería participar en la directiva, y llevar a cabo muchas de las ideas e iniciativas, a que nadie quisiera hacerse cargo de las riendas de la asociación», recuerdan desde este colectivo carnavalesco, que también estrenará en breve un sitio web para dar visibilidad en Internet a una fiesta con mucha historia y personas detrás. Con ese mismo objetivo, visibilizar las muchas personas implicadas en la fiesta, se creó hace un par de años la Comisión de Antifaces de Oro, donde los premiados de otros años deciden quién es el elegido para cada edición.

Según la asociación, el Carnaval tuvo muy buenos años en los 90 y primeros de los 2000. Pero luego tanto la crisis económica como la falta de espacios escénicos afectó. «Desde 2006 a 2013 no había ni auditorio ni teatro, así que ha habido prácticamente una generación que no ha sabido lo que es el concurso de Carnaval y ahora recuperar eso es difícil».

Pero no imposible. Y, de hecho, en los últimos años, el esfuerzo de la asociación, de los carnavaleros y del Ayuntamiento ha hecho que la fiesta esté viviendo un etapa esperanzadora, también en parte gracias a proyectos como la Escuela de Carnaval. «¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? En cuanto a participación, sí. Pero las agrupaciones están cada vez más preparadas. Cualquier tiempo futuro será mejor. La clave debe ser recuperar la cantera, la escuela de carnaval», explica 'Capelo'. El presidente, Rafa Ramírez, asegura que la asociación «debe trabajar para dotar de contenido a la casa del Carnaval y la Escuela». «A largo plazo el objetivo es posicionarnos como uno de los concurso referentes en Andalucía Oriental», considera 'Capelo'. «Nosotros tenemos calidad e historia para conseguirlo. Y nuestra situación geográfica nos ayuda a traer carnavaleros de otros sitios», defienden Ramírez y Cañadas.

Los miembros de la asociación tienen como prioridad intentar que haya más agrupaciones y recuperar el auténtico espíritu de Carnaval de calle de Loja. «Además, la asociación necesita más apoyo económico y más peso en la organización de todo», reivindican desde el colectivo, que, como el resto de carnavaleros, creen que el Carnaval bien merece todo el esfuerzo del mundo.