Aprender por arte de magia

El IES Alfaguara de Loja organiza un curioso proyecto educativo que, mediante talleres de las diferentes materias, enseña a los alumnos con un único hilo conductor: lo mágico

Aprender por arte de magia
FOTOS N.J.G.
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

El aprendizaje no siempre es sencillo, pero con un método motivador e incluso entretenido puede favorecer que los resultados sean exitosos. Así lo entiende el equipo docente del IES Alfaguara de Loja, que ha organizado estos días un curioso proyecto educativo para, mediante talleres de las diferentes materias, crear un ambiente educativo colaborativo usando el mismo hilo conductor: la magia.

Bajo la coordinación del profesor de historia Diego Raúl Rubio y sus compañeros Marivi Cañadas y David Teba, este centro de Educación Secundaria ha basado este curso su dinámica en el denominado aprendizaje por proyectos, usando -dicen- nuevas metodologías educativas que nada tienen que ver con las clases tradicionales. Como explica Rubio, a través de un tema común se trabaja de manera interdisciplinar, de manera análoga a la conocida 'Teoría de las Inteligencias Múltiples' de Gardner, que plantea que el alumnado no aprende de una sola forma. En este caso, y a través de la magia, se han organizado once talleres trabajando contenidos de todas las asignaturas. «Y luego tenemos un taller musical que ha abierto la Feria de la Magia y un espacio de Lengua en la biblioteca, con obras donde la magia es importante como 'La celestina' o 'Harry Potter'», comentan los organizadores.

«El centro tiene un gran alumnado, un gran profesorado y me parece necesario que se quite el estigma que tiene la Alfaguara«

El centro es hoy un espacio mágico, con brujos, magas y deidades de todo tipo. Pero en los pasillos, ni un alma. Todos pasan por todos los talleres sin perderse una clase. «Los alumnos han respondido fabulosamente; les está encantando, porque participan todos y además aprenden divirtiéndose», asegura Diego Raúl, orgulloso de haber coordinado esto y de la respuesta de sus compañeros. «El centro tiene un gran alumnado, un gran profesorado y me parece necesario que se quite el estigma que tiene la Alfaguara; es mi primer año impartiendo clase aquí y veo gente muy comprometida», recalca este docente jiennense sobre un instituto ubicado en un barrio con una compleja realidad social.

Todos son magos y público

Los talleres trabajan de manera simultánea y organizados en grupos donde todas las edades se mezclan -primero, segundo, tercero y cuarto de la ESO y FP Básica-. Cada grupo de alumnos trabajan en un solo taller de una materia, que luego exponen al resto de los compañeros. «Los magos son los niños; los profesores somos simplemente la guía», cuenta Diego, metido en la piel del 'Mago Pop' en esta ocasión. Como cualquier método educativo, también «tiene nota». Una vez que se exponen y se realizan las talleres se evalúan como una actividad educativa más. «Estamos utilizando una rúbrica de talleres, que es una nueva forma de calificar no sólo los conocimientos adquiridos sino, sobre todo, una serie de destrezas y habilidades que los alumnos van a tener que utilizar en el instituto y en su futura vida laboral», detallan desde el centro, que este curso ha tenido el doble de preinscripciones en el proceso de escolarización. «Estamos reflotando el centro. Estamos teniendo más aceptación», reconoce el director, José Luis Zambrano, consciente del «tremendo cambio» que está experimentando el IES Alfagurara. «Ahora el Ayuntamiento va a mejorar los accesos y se han modernizado las pistas deportivas. El centro está cambiando y la gente de Loja lo está viendo», asegura Zambrano.

«Se trata de sacar un poco a los alumnos de sus roles y hallar una manera de tratar otras cuestiones igualmente importantes para la educación»

Con su I Feria de Magia, el IES Alfaguara «se sale de la forma convencional de impartir clase, de la teoría». «Se trata de sacar un poco a los alumnos de sus roles y hallar una manera de tratar otras cuestiones igualmente importantes para la educación», subrayan los docentes, completamente implicados en esta propuesta.

Y para los alumnos está siendo una experiencia atractiva. «Al principio cuesta un poco, porque están acostumbrados a la dinámica de la educación tradicional, pero los alumnos han respondido de manera estupenda. Están reclamando que hagamos otra feria antes de finalizar el curso», comentan desde el centro, que ha demostrado cómo para enseñar también es útil usar ciertos «trucos».

El alumnado considera que «así es más divertido aprender», apunta Lourdes Martín, de cuarto de la ESO. «Lo estamos preparando desde hace tiempo. Ha habido mucha unión entre todos los compañeros y estamos aprendiendo muchas cosas de forma diferente», cuenta esta alumna, que en el taller de historia ha elaborado columnas históricas, aprendido guiones y explicado la historia de brujos, dioses y magia negra.

Más que un truco

En la feria no se ha pretendido ofrecer un simple espectáculo de magia. Aquí no se trata del truco habitual sino de descubrir un olimpo mitológico de los dioses en clase de Historia, de presenciar exposiciones de historia de la magia en clase de Lengua, o enterarse de cómo las matemáticas cuadran y muchas veces nos 'descomponen' los sentidos. «Todo conocimiento tiene algo de magia», consideran desde el instituto, que, en su línea innovadora, ha creado un hilo musical gestionado por los alumnos, ha puesto en marcha un huerto, ha creado una banda de música… «Muchas actividades, para demostrar que el instituto tiene mucho que ofrecer a la ciudad», dice el director del centro educativo.

En esta peculiar «jornada mágica», la mayoría de los alumnos han aprendido muchas más cosas de las que la materia ordinaria les transmite. «Me he enterado por ejemplo de que los limones sirven como pila, en biología hemos rellenado un huevo con vinagre y se ha convertido en pelota, hemos hecho efectos visuales… estamos deseando repetir», concluyen estos adolescentes.