El Huétor Tájar rescata ante el Rincón un punto con un jugador menos

Dani conduce con su pierna izquierda el balón ante la oposición del malagueño Mario./E. BOCCHETTI
Dani conduce con su pierna izquierda el balón ante la oposición del malagueño Mario. / E. BOCCHETTI

Esteban volvió a ver portería firmando con su gol unas tablas merecidas y que suman para seguir ganando tranquilidad

ELVIS BOCCHETTIHUÉTOR TÁJAR

El partido comenzó con mucho ímpetu por parte de ambos equipos en el Estadio Miguel Moranto, quienes apostaban por la presión en campo contrario para impedir la salida del balón del rival. El Rincón consiguió mantener la velocidad y la intensidad en todas las facetas del juego durante la primera mitad, mientras que los amarillos no podían desarrollar el buen juego que llevan a cabo con normalidad.

Sin embargo, la primera llegada fue por parte de Manu Daza, cuando controló un pase largo parado en la banda derecha y acomodando el balón a su pierna dominante, disparó desde lejos, pero el balón se marchó alejado de la portería rival. El conjunto visitante bien posicionado sobre el terreno de juego era sólido en defensa, pero su juego ofensivo no llevaba peligro a la portería defendida por Juanfran en los primeros minutos del partido. El primer aviso del visitante llegó cuando Adal disparó dentro del área rival, en una jugada que aglomeraba muchos jugadores y sin espacio, el balón fue atajado con facilidad por el guardameta de casa.

Después de esto, el Rincón fue más contundente en ataque y de forma insistente, amenazaba la portería defendida por Juanfran, estrellando el balón en dos oportunidades en el palo y así, se llegó al descanso con el marcador sin estrenar.

Emoción

Esteban fue uno de los jugadores más determinantes tras el descanso y fue quién consiguió un penalti al ingresar por carril derecho al área rival y ser derribado por un defensa. El colegiado no dudó en conceder la pena máxima. El encargado del golpeo fue Manu Daza y decidió por el lado derecho del portero, sin poder convertir, ya que el cancerbero lo detuvo al adivinar el lado.

La segunda mitad se hacía cuesta arriba para Huétor Tájar, cuando pesaba el fallo del penalti y se le sumaba la expulsión de Joaquín, uno de los atacantes más determinante de los amarillos, la cual se produjo cuando en el momento de ir al choque, extendió el brazo impactando en el rostro de un rival.

1 Huétor Tájar

Juanfran; Fran (Mario, m.58), Quevedo, Gadea, Mora, Moleón (Chechu, m.70), Esteban, Cobo, Dani, Manu Daza (Alberto, m.84) y Joaquín.

1 CD Rincón

Adri; Mario, Corpas, Villegas, Pablo Roca, Alberto López (Luisma, m.86), M. Ángel, Sergio, Bonilla (Ruiz, m.75), Semi (Chiquero, m.64), Adal.

Goles
0-1, m.66: Bonilla. 1-1, m.71: Esteban
árbitro
Juan Francisco Ramos Ramos (Córdoba). Amonestó a los locales Esteban, Fran. También a los visitantes Adal, Alberto López, Mario. Expulsó con roja directa a Joaquín.

En el minuto 63, el recién ingresado Mario luchó un rebote dentro del área rival y así obligó a que un defensa tuviese que detener el balón con el brazo levantado por encima de su cabeza. El colegiado una vez más, no dudó en conceder la pena máxima, pero esta vez fue el capitán Gadea quien sin pensarlo cogió el balón para patear el penalti. Gadea cambió el lado y envió el balón hacia la zona izquierda del portero Adri y una vez más impidió el gol al atajar el disparo.

Solo tres minutos después del segundo penalti errado, Bonilla adelantaba al Rincón mediante un disparo cruzado desde el lado derecho del área defendido por Huétor Tájar, en una de las pocas llegadas con peligro que consiguieron los visitantes en la segunda parte. Cuando ya todo parecía perdido, los amarillos no bajaban los brazos y fue cuando mostraron su mejor versión en el partido. En una jugada en la que se colgó el balón al área desde el lado izquierdo, Esteban sin dejarlo caer, lo envío al fondo de la portería para igualar las acciones en el marcador.

Con un jugador menos, el Huétor Tájar fue capaz de arrebatarle la alegría al equipo rival, solo cinco minutos después y hasta el final del encuentro, lo mantuvo encerrado en su campo, llevando peligro por ambas bandas, con circulación rápida del balón y un despliegue físico por parte de los diez jugadores dentro del terreno de juego, pero no pudo conseguir la victoria y así se llegó al final de un emocionante partido que terminó con el 1-1 en el marcador.