Campeones de la inclusión

Los equipos de Fútbol 7 adaptado de Loja y Huétor Tájar celebran ilusionados su primer derbi con la vista puesta en traer el campeonato andaluz al Poniente Granadino

Campeones de la inclusión
FOTOS JORGE MARTÍNEZ MAROTO
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

Son los dos únicos equipos de fútbol 7 para personas con discapacidad que hay en el Poniente Granadino. Uno de ellos, el del Centro Ocupacional 'La Pirámide' de Huétor Tájar, lleva nueve años jugando en la liga provincial -organizada desde el Ayuntamiento de Granada- y en el campeonato andaluz de esta modalidad futbolística. El otro equipo es el de la Residencia de Atención a la Discapacidad 'Sierra de Loja' y apenas lleva unos meses federado en FANDI, la sección, que dentro de la Federación Andaluza de Fútbol, lleva el juego del balompié al ámbito inclusivo, para personas de diferentes capacidades. Pero ambos son un ejemplo de cómo el esfuerzo, la motivación y las ganas de compartir momentos con otros son suficientes para ofrecer buen fútbol y un encuentro deportivo propio de campeones.

Este viernes lo hicieron sobre el césped del estadio Medina Lauxa de Loja, donde jugaron su primer derbi con más ilusión y entrega si cabe que la de cualquier equipo de la 'Champions'. No importaba quién ganase sino más bien el rato de juego que estos jóvenes, mujeres y hombres, compartieron por primera vez. «El deporte es fabuloso para todo el mundo. Les permite ponerse objetivos, divertirse, viajar y entusiasmarse con cada encuentro, además de conocer a muchísima gente y relacionarse», indica Juanfran Cañadas, el 'míster' del equipo hueteño, dos veces campeón andaluz e incluso una vez presente en el campeonato nacional. «Para nosotros todo esto es nuevo, pero ya hemos jugados cuatro veces y los chicos están muy motivados con la liga provincial», explica Antonio Cáceres, que coordina al equipo lojeño con el mismo cariño y acierto que Cañadas.

Entre los jugadores, el verse en un campo de fútbol y sentirse partícipes de un partido es todo un reto. «El fútbol es un deporte muy mediático y para ellos es fabuloso poder sentirse como muchos de esos futbolistas conocidos», comentan los preparadores deportivos. «Hemos participado con otros centros; no hemos ganado pero hemos estado con ellos que es lo importante», explica María del Mar, del equipo mixto La Alfaguara-Residencia Sierra de Loja. «Me ha gustado mucho jugar en Loja», admite el portero del equipo hueteño, Antonio Luis Muela, cuya enorme cicatriz en la cabeza permite intuir parte de una extraordinaria historia de superación.

Según los entrenadores de ambos equipos, el deporte inclusivo encuentra colaboración en las instituciones, como es el caso de los Ayuntamiento de Loja o Huétor Tájar, pero «necesita de más apoyo económico por parte de patrocinadores y empresas». Y es que la dificultad propia de mover a cualquier club aquí tiene el hándicap de trabajar con personas con realidades muy diversas y que, por supuesto, necesitan el mismo respaldo que cualquier grupo de personas para transporte y hospedaje. Tras la experiencia del primer derbi, la vuelta llegará hacia mayo, porque ahora ambos equipos están inmersos en la liga provincial y en octubre comienza el campeonato andaluz, una cita que ambos equipos intentan «traerse» hasta Loja. «Sería una ocasión extraordinaria para que más de 400 personas de toda Andalucía se concentren en Loja para una competición tan importante», proponen Cañadas y Cáceres. Otro de los retos del deporte inclusivo es que forme parte de los propios clubes, de manera que incluyan grupos con diferentes capacidades del mismo modo que tienen de diferentes edades.