Dentro de una población de 932 habitantes la Cooperativa “Los Gallombares” asocia a 460 agricultores, y da trabajo a 250 personas en plena campaña.
Hombres mayores, de bastón y sombrero de paja, dan la bienvenida a todo aquel que decida aparecer por la entrada principal. Podríamos enmarcarlo dentro del clásico pueblo blanco andaluz encallado en la sinuosidad de las subbéticas, bañado de luz y de tranquilidad a partes iguales, pero su longevidad marca la diferencia, ya que a escasos metros, en cerro Gordo, hay vestigios de su pasado con un poblado Ibero de unos 2800 años de antigüedad.
Actividad económica. La pedanía lojeña ha evolucionado muchísimo en su fisionomía tanto como la manera de ganarse la vida de sus habitantes. La economía local paso de depender de las canteras de Pedernal, para la chispa de los fusiles, y de Mármol desde el 1500 al 1900, a la inmigración de muchas familias para buscar trabajo desde 1940 al 1970. Ventorros de San José, que decidió seguir dependiendo de Loja tras la independencia otorgada al vecino pueblo de Zagra en el 1989, vivió como pudo de la agricultura de los cereales y las legumbres a pesar de que la dureza del campo decidiera la fuga de la joven mano de obra a la pujante construcción.
Cambio de cultivo. En la actualidad se sigue manteniendo como principal actividad económica al sector terciario pero ya no el mismo tipo de cultivo, , afirma Hilario Gámiz, primer presidente de la cooperativa “Los Gallombares” que se fundó en el 1997. Así se paso de sacar un beneficio aproximado de 1000 euros por hectárea a unos 6000 euros por hectárea. Hilario también afirma que los jóvenes abandonaron el campo por la construcción aunque las mujeres si se mantuvieron, y es que el 90% de los trabajadores de la cooperativa son mujeres.
Líderes en Europa. Con una producción y comercialización de 5 millones de kilos al año de esparrago verde, es decir en torno a 8000 kilos al día, la cooperativa es la más grande de todo el mercado europeo. El esparrago verde de Ventorros de San José tiene su secreto en el lugar donde se cultiva, se produce en tierra de secano, es decir solo se riega con el agua de lluvia, y se encuentra a más de 800 metros de altura sobre el nivel del mar, que le confieren más sabor y color, unido a una mayor duración de conservación. Hay que destacar que desde hace dos años la cooperativa también produce y comercializa la judía verde, dando salida así a los cultivos veraniegos, de Julio a Octubre, de sus asociados.
Hay trabajo. La demanda de mano de obra crece de manera sustancial durante los meses de campaña, pasando de unas cuarenta personas a lo largo del año a más de doscientas cincuenta en los meses de Febrero a Marzo, nos indica Pedro Sillero, actual presidente de la cooperativa. Cada operario u operaria cobra aproximadamente 6,40 euros la hora según convenio. Destacando más si cabe la necesidad de mano de obra, para este año se espera dar en torno a 50.000 jornales, sumando a todo ello el trabajo indirecto para los 460 agricultores asociados.
Las crisis. Francisco Delgado, gerente de la cooperativa piensa que el esparrago es uno de los productos que menos está sufriendo la crisis, . El precio por Kilo del esparrago va variando dentro de la cadena de comercialización, el agricultor cobra aproximadamente 2,12 euros, la cooperativa 3,8 euros y el supermercado entre 7 y 8 euros. Ahora bien el esparrago no se libro de la “otra crisis”, , nos indica el gerente. En concreto perdieron casi 200.000 kilos de producción, tras la suspensión de varios pedidos de Europa, teniendo incluso que ordenar parar de recoger más cultivos.





