Así surgió la Policía Local lojeña (I parte)

Así surgió la Policía Local lojeña (I parte)
FOTO: N.J.G.
APUNTES HISTÓRICOS SOBRE TEMAS LOJEÑOS

El Concejo pide en 1810 al Gobernador que le envíe un comisario de policía, ante los ataques de ‘los hombres de la sierra’ de Loja, que acosaban a los franceses

Loja CRONISTA OFICIAL DE LA 'CIUDAD DE LOJA'

Desde los tiempos más remotos, la seguridad ciudadana ha sido un problema grave para los gobernantes. Nuestra ciudad comienza su historia documental cuando es conquistada por los Reyes Católicos en 1486. Como podemos ver en los libros capitulares, son cuantiosas las referencias que los regidores hacen al alcaide y gobernador de la ciudad para defender sus propiedades y a las personas que sufren daños en sus personas y en sus bienes.

El rey Carlos III, con fecha 28 de mayo de 1761, firma en Aranjuez una Real Cédula creando la Milicia Urbana. En su reglamento se dispone que haya 450 hombres en Madrid y al mismo tiempo se crea otro cuerpo estatal de 1.500 hombres para cuidar el orden público con un nombre tan sonoro como ‘Salvaguardas del Pueblo’. Vigilaban de noche y de día aunque la más numerosa era la nocturna; salían en grupos de 20 o 25 hombres armados, llevaban faroles, inspeccionaban prostíbulos, posadas, garitos y casas de juego.

Poco después, en 1776, se crean los Escopeteros Voluntarios de Andalucía, con actuación exclusiva en nuestra región. En estos primeros años de asentamiento y consolidación de la ciudadanía en nuestra ciudad, los Jurados –encargados de que se cumplieran las normas que se firmaron en las capitulaciones con arreglo al Nuevo Fuero de Córdoba– estipulaban que habían de estar cinco años ‘avecindados’ en Loja para poder obtener los beneficios de la conquista y, por tanto, que las tierras y las casas asignadas pasaran a los adjudicatarios según su categoría. Una vez resuelta esta primera fase de los repartimientos, serán los Concejos Municipales, a partir de 1491, quienes se encarguen del control de los ciudadanos y de la vigilancia de personas.

Los antecedentes, en 1824

En nuestra ciudad se producen unos hechos que hacen que el Capitán General de Granada y Jaén comunique al Rey Fernando VII que destituya al Comandante de las fuerzas realistas en Loja de su cargo, por lo negativo de su actuación en los incidentes que día a día se producen en esta ciudad derivadas por estos miembros, siendo enviados a Motril, recogiendo el armamento de los voluntarios y facultando al Corregidor a crear bajo su responsabilidad a cuatro rondas de vecinos honrados, para mantener la seguridad y tranquilidad ciudadana. Luego se crea en Loja un subdelegado de Policía nombrado por el Gobernador de Granada. En 1817, ordena la Cancillería de Granada, la formación de partidas para que persigan a los malhechores y especialmente a la Partida de los Niños de Écija. Estas partidas de represión estaban formadas por nueve hombres asalariados que cobraban cada uno 7 reales y 15 el Alguacil Mayor.

A partir de 1824, se crea en los Ayuntamientos una fuerza policial dependiente de los Alcaldes, que puede ser el antecedente más importante o esencial de la Policía Municipal o Local. Sólo citaré como ejemplo que en el año 1794 había tantos ladrones y contrabandistas que se nombran los vecinos que voluntariamente han de formar una partida para perseguir a tales malhechores, cuestión que se repite en 1810, ante los ataques de muchos insurgentes y «partidas de hombres de la sierra» de Loja-Alhama-El Colmenar-Archidona-Antequera que acosaban a los franceses. El Concejo pide al Gobernador le envíe un comisario de policía para que se encargue de la seguridad ciudadana, creando más malestar que seguridad por la falta de coordinación entre el Comisario y la autoridad local. Se requisan caballos, escopetas, retacos y trabucos. Se crea una compañía de Milicias Honradas, y una Guardia Cívica. Pero ninguna de las dos es eficaz para combatir el desorden reinante. [Continuará...]

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