La comunidad II [continúa la parodia]

«Vamos a ver, señor presidente… o caradura. Usted interpreta la ley a su medida, se ríe de todo el mundo y luego se larga disfrazado de víctima, con la que ha liado…»

JOSÉ MARÍA CRUZ BARCO Loja

Vecino.- Buenas noches y un saludo para los paisanos que me están viendo desde nuestra querida tierra, de cuyo disfrute, en estas fiestas entrañables, me priva la persecución que sufro por parte del presidente de una comunidad y de un juez que lo secunda, desoyendo mis reiteradas ofertas de diálogo. Como esto le puede pasar a cualquiera, quiero aprovechar el ofrecimiento de la empresa ‘medios de comunicación’ para dar a conocer a todo el mundo la injusta situación que vivo y las razones de mi exilio, que someto al veredicto público en esta comparecencia. A la vez les deseo toda la felicidad que proporciona la justicia cuando se basa en el diálogo constructivo y el democrático derecho a opinar.

Presentador.- Muy buenas noches, amigos televidentes. Nos encontramos en un nuevo programa de esta TV local, para tratar la situación de la comunidad de vecinos ‘La Concordia’. Ya lo han oído, nos acompaña, para exponer hoy su caso a la opinión de todos ustedes y lo hace desde un lugar secreto al no poder hacerlo desde donde le gustaría, el vecino «rebelde o huido», como lo quieran denominar. A partir, pues, de este momento, admitiremos sus llamadas en directo.

Vecino.- Rebelde o huido, pero por defender la razón y la justicia, quede claro.

Presentador.-

Pues usted lo dice. Empezamos si le parece con las llamadas en espera…

Llamada 1ª.- Oiga, ya está bien de cuentos ¿por qué no da la cara y se enfrenta a las consecuencias de sus actos? Ha ido demasiado lejos…

Vecino.- Claro. Es que si no me hubiera ido lejos, estaría detenido por mis ideas y por proceder a la razonable segregación de mi propiedad, de la que soy presidente, no lo olvide. Yo me enfrento a las consecuencias de mis actos, pero no a caprichos injustos y ausencia de diálogo.

Llamada 2ª.- Ánimo, vecino, que estamos esperando resultados para segregar todos los pisos bajos de la calle. No hay derecho al abuso de otros propietarios que, además de que nos pisan, pretenden que les paguemos ascensor y tejado…

Vecino.- Esto son razones y por eso no se debe detener a nadie ¿no creen?

Llamada 3ª.- Vamos a ver, señor presidente… o caradura. Usted interpreta la ley a su medida, se ríe de todo el mundo y luego se larga disfrazado de víctima, con la que ha liado…

Vecino.- No contestaré a esta llamada por manifiesta intención ofensiva y por demostrarme animadversión de forma indubitada.

Llamada 4ª.- Buenas noches. Yo sólo quiero aportar una idea, si de verdad está interesado en una salida digna y honrosa.

Vecino.- Claro que lo estoy. Adelante ¿Usted me entiende o no?

Llamada 4ª.- Sí, sí que lo entiendo, pero no sé yo… a lo mejor no le gusta lo que voy a decir.

«Ponga oído a los carnavales, que habrá algún consejo que vendrá perfecto»

Vecino.- Diga, diga sin miedo, que ya he demostrado clara voluntad de diálogo...

Llamada 4ª.- Pues mire usted…ponga oído a los carnavales y escuche las letras, que habrá algún consejo que le vendrá perfecto…Por ejemplo, que diga que era en broma.

Vecino.- Oiga… yo estoy hablando de cosas serias…

Llamada 4ª. ¡Uy, amigo mío! ¡No se puede usted imaginar lo serio que es el carnaval! Ponga, ponga oído. Algunas pamplinas y un puñado de morralla, pero buscando, encontrará verdades como puños. No creo que haya mejor consejo, se lo aseguro.

Presentador.- No se vayan, que esto continúa después de la publicidad.

Temas

Loja

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos