El vinilo sigue sonando

En Loja, el evento 'Long Play' demuestra la fuerza y popularidad que aún tiene la música analógica 'pinchada' por DJs, una opción que vuelve a estar en boga

Diferentes momentos del evento 'Long Play', en Loja. /FOTOS N.J.G.
Diferentes momentos del evento 'Long Play', en Loja. / FOTOS N.J.G.
Noelia Jiménez García
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

El disco de vinilo, el más clásico dispositivo de almacenamiento analógico de sonido, vuelve a estar de moda, aunque los 'amantes' de los gramofónicos en realidad saben que nunca ha dejado de estarlo, porque a él está ligada la explosión musical de las últimas décadas del siglo XX, cuando el pop y el rock convirtió a este elemento en el protagonista de la ambientación musical de clubes, pubes, guateques o discotecas de todo el mundo. Y en Loja no fue menos, porque la ciudad tenía en la última etapa del siglo pasado una amplia oferta de salas, 'pinchadiscos' y 'DJs', que encontraron en el vinilo a su mejor aliado hasta que en los 90 fue 'destronado' por el disco compacto (CD).

Ahora que el sector musical está viviendo una nueva 'etapa dorada' del vinilo y que tocadiscos o 'pick ups' vuelven a ser regalos 'de culto' para muchos, son numerosos los locales y eventos que optan por ofrecer sesiones de DJs que sólo 'pinchan' vinilos, dejando de lado la 'música enlatada'. Con el objetivo de revivir esa forma de sentir la música, diversos locales lojeños, la ALCI y el Ayuntamiento lojeño organizaban el primer 'Long Play', un evento que congregó a 'DJs' y aficionados a 'pinchar' como Emilio Quintana. Querían demostrar la fuerza que la música analógica sigue teniendo, incluso después de la aparición de los CD, los 'mp3' o la música en 'streaming'.

En este primer 'LP' de Loja, los Vinyl Rules fueron rotando por los locales participantes, que apostaron por volver a contar con las mesas de DJ de formato analógico, que tan frecuentes eran hace décadas. Francisco Arco, Madness García y Ernesto Mora se repartieron entre los bares de la carrera de San Agustín, mientras que Benja Astorga, Toni Moreno y Javi Jaramillo lo hicieron en los locales de la avenida Pérez del Álamo. «Me he traído sólo 100; tengo unos 150 en total», comentaba Fran Arco con el sonido de fondo de Police. 'Hits' nacionales e internacionales de todas las épocas, funky y soul, rock de los 60, 70 y 80, música psicodélica... de todo se escuchó en la larga sesión de más de 10 horas ininterrumpidas y paralelas que este grupo de 'pinchadiscos' ofreció en seis locales distintos.

«Llevo cinco años comprando discos, no llevo mucho aún», decía Fran ante toda una caja de vinilos. Mucho más extenso es el repertorio que ha ido acumulando a lo largo de su vida Ernesto Mora, que se llevó a cuestas de bar en bar una caja de más de 200 discos con LPs y 'singles', de la inmensa cantidad que tiene en casa y que ni siquiera tiene contabilizados. «¡Uf! No sé, tengo muchísimos. Son todos míos», aseguraba Mora en una de sus sesiones de soul, blues y jazz en el Casino de Loja. Todo en vinilo, claro.

De ello, de las 'reglas del vinilo' saben mucho los 'Vinyl Rules', que forman Madness, Benja, Ernesto, Fran, Toni y Javi. Ellos han puesto en marcha en Loja esta iniciativa «creada para disfrutar de la música en formato analógico y reivindicar el sonido del 'pollo frito'», aseguran en las redes sociales, donde se hacen llamar 'los chicos del Vinilo', con apodos tan curiosos como 'Brother of light' (hermano de luz), The child of the tracks' (el niño de las pistas) o el 'Sr. de la Barba. «¡Pinchamos sólo en vinilo!», advierten de antemano este grupo de DJs, que disfrutan poniendo discos en los eventos públicos y privados en los que requieren su presencia. Porque el vinilo sigue sonando.

Una 'reliquia' con sonido especial

Todavía son muchos los que ven el disco de vinilo como 'una obra de arte', una reliquia, algo valioso; algo para guardar o para coleccionar. Y por eso nunca ha perdido su espacio en el mercado. Pero en los últimos años además hay muchas productoras que están volviendo a ofrecer sus trabajos en este formato, frente al peso de lo digital.

De hecho, el vinilo nunca se ha dejado de vender en ferias y mercadillos y más recientemente en plataformas de compra y venta como Ebay. Las ventas en 2016 eran lo suficientemente relevantes para hablar de tendencia, con más 435.000 unidades vendidas, según datos de Promusicae. Y, según la empresa BuzzAngle, las ventas de estos discos se incrementaron en un 20,1 por ciento en 2017. Así que no hay duda: el vinilo sigue vivo.

Y es que, en opinión de los expertos del sector, el público ha encontrado en la música analógica –y en el vinilo en particular– una manera de diferenciarse de ese consumo masivo de las reproducciones online, justo cuando éstas han superado récords. En 2017, las ventas provenientes de los servicios de reproducción online superaron por primera vez a las físicas y a las descargas.

 

Fotos

Vídeos