La cucaracha 'todavía' puede caminar

Dos vecinos contemplan decenas de cucarachas muertas en el interior de su vivienda.
Dos vecinos contemplan decenas de cucarachas muertas en el interior de su vivienda. / CHAPA
  • Una persistente plaga de insectos trae de cabeza a varias familias de Montefrío

La calle Ánimas de Montefrío tiene desde el pasado verano unos nuevos 'vecinos' que no gustan nada a los habituales residentes de la zona. Es una plaga de cucarachas persistente contra la que las fumigaciones del área de Obras y Servicios del Ayuntamiento no parecen tener todo el efecto deseado. El año pasado, en verano, se pusieron tratamientos contra esa primera infestación pero este año, ya en abril, se tuvo que hacer una primera fumigación para intentar acabar con estos desagradables insectos.

El problema trae de cabeza a una decena de viviendas de esta calle, una cuesta donde, según cuentan los vecinos perjudicados, «cada vez son más las casas con cucarachas». En vista de que los tratamientos contra este tipo de infestaciones no dan resultados definitivos, los vecinos piden al Ayuntamiento que localice y elimine cuanto antes el foco o focos de estos bichos. «Es desagradable y un problema de salud pública. Nos los encontramos por todas partes. En bañeras, fregaderos, hasta en la ropa. Que localicen el foco y se arregle esto», dice José Urbano, un vecino de esta calle.

Después de la fumigación de hace un mes, «la calle se convirtió en un río negro de cucarachas», cuenta Paqui Nieto, que explica que el problema «no ha desaparecido ni siquiera con la segunda fumigación, que se hizo el martes pasado». El concejal de Obras y Servicios, Agustín García, reconoce que el problema no se ha solucionado como debiera con la fumigación y adelanta que ya se ha iniciado un requerimiento municipal urgente para que la vivienda donde se sospecha que está el foco limpie y desinsecte el interior, «porque si no, lo hará el Ayuntamiento con cargo a su cuenta». Según el edil, en esta última fumigación, los equipos de desinsectación han atacado la zona externa del posible foco, en una vivienda deshabitada y con todas las condiciones para que haya un nido de cucarachas. «Pero los técnicos nos dicen que eso no es suficiente, que se hace necesario limpiar el interior y tratar en profundidad; nuestra intención es hacerlo a lo largo de la semana que viene si es posible, pero con este requerimiento, porque es una propiedad privada», explica el concejal.

Varios recogedores llenos

Los vecinos lidian con estos grandes insectos como pueden. Francisco Ramírez es de los que más padece la plaga, por cercanía al posible foco. «Desde la primavera salen una barbaridad. Echo insecticida pero siguen. Todas las mañanas saco varios recogedores llenos», cuenta, señalando la hilera de productos que tiene repartidos por su casa. Caso parecido es el de Antonio Jiménez y su mujer Remedios Moreno, que vuelven a Barcelona después de varios días en el pueblo y dicen tener «miedo» a ver qué encuentran a su regreso.

Manuela Montoro, en la parte alta de la calle Ánimas, o Eulalia Cantarero, en el otro extremo, también se quejan de estas desagradables «vecinas» . «Las alcantarillas están negras; esto no acaba como no den con el foco», repiten los vecinos.

Los hogares afectados lo tienen claro. «Focos hay muchos, creemos. Aquí hay mucha casa cerrada, con trastos y humedad. Ese es el problema», comentan algunos afectados, que esperan un arreglo certero a esta persistente plaga. «No sabemos si esto irá a más porque aún no ha empezado el verano. Hace falta limpiar las viviendas y el alcantarillado; tenemos un problemón», se lamentan.