Loja se queda sin su antigua estación de tren ante la impotencia de sus vecinos y el alcalde

video

Antes y después de la estación de Loja. / FOTOS JORGE MARTÍNEZ

  • La destrucción de este edificio, sobre cuya demolición ni siquiera se ha informado al Ayuntamiento, ha indignado a la ciudad, que pedirá la restitución de la construcción ferroviaria

Las máquinas comenzaron a echar abajo el edificio de la antigua estación de tren de Loja en la mañana de ayer, pero no fue hasta la tarde cuando los ciudadanos y las autoridades comenzaron a ser conscientes de lo que ocurría con esta construcción, una estructura del siglo XIX que, más allá del valor histórico, tiene un peso sentimental importante para Loja.

El derribo de la estación de Loja -de más de un siglo de antigüedad y contigua al edificio recientemente construido para acoger la parada de AVE- provocaba desde primera hora de la tarde numerosas reacciones y comentarios de los vecinos, tanto fuera como dentro de las redes sociales. Con palabras de “sorpresa”, incredulidad, malestar, indignación y tristeza, muchos vecinos compartían imágenes sobre esta actuación, que realiza la empresa adjudicataria de la obra del AVE en la localidad. Y en el mismo tono hablaba también el alcalde de Loja, Joaquín Camacho, que tachaba la sorprende intervención del Ministerio de Fomento de “falta de respeto hacia Loja”. Y es que, según Camacho, “el gobierno municipal no ha sido cómplice de esto, sencillamente porque si el Ayuntamiento hubiera sido informado de ello no se hubiera permitido”, aseguraba el primer edil ante los propios escombros de un edificio que ahora es historia y que muchos dudan se pueda volver a levantar tal y como era.

Los vecinos por su parte se preguntaban en las redes si "era necesario esto", "si es una actuación dentro de la legalidad" o "si se podría haber evitado el derribo" de un edificio del siglo XIX que, aunque no se usaba desde hace tiempo para acoger a viajeros, sí era muy querido por Loja, una ciudad ferroviaria que lleva más de dos años sin trenes. Por eso para la ciudad ayer era un “día triste”, como lo calificaba el propio alcalde, que decía sentir “indignación y vergüenza ante este quebranto del patrimonio municipal”. “Así se lo he transmitido a los responsable de Fomento y a los dirigentes del PP”, indicaba Camacho, que valoraba este derribo inesperado de “traición a Loja y su historia, que me duele aún más viniendo de mi partido”. La misma rabia era la que no ocultaban los vecinos en sus continuas apreciaciones on y off line.

Tan sorprendente como la destrucción de la estación, que ha quedado casi reducida a escombros, era conocer que el Ayuntamiento ni siquiera ha sido informado mediante correo electrónico de este aspecto. “Según se informó en su momento, el proyecto planteaba su rehabilitación; y esto no era necesario. Este equipo de gobierno tiene que defender el patrimonio de la ciudad y por eso nos ponemos en contra del Gobierno de España, que esperamos que escuche, responda y restituya lo derribado”, decía Camacho, que anunciaba ante los medios “acciones judiciales y políticas contundentes” respecto a este tema.

Parte de la vida lojeña

El edificio no está catalogado como histórico ni tenía que pasar ninguna autorización del consistorio según el concejal de Urbanismo, Joaquín Ordóñez. Pero su demolición no ha dejado indiferentes a los vecinos. “Han derribado sin ningún miramiento un edificio precioso; creo que debería haberse restaurado. Hoy desgraciadamente hemos visto que se han saltado todo”, argumentaba Pedro García, vecino de la zona. Mª Dolores Comino es otra vecina de Las Peñas, desde donde se divisaba la estación hasta ayer mismo, y también sentía “mucha, mucha pena”. “Entre ésta y la otra estación ha transcurrido parte importante de mi vida. Me parece una aberración”, comentaba a IDEAL. “Es un grave error para la ciudad y para nuestro barrio”, hablaba por su parte el lojeño Cristóbal Martín. “Lo ocurrido hoy supone que ni hay alcalde ni hay oposición”, consideraba en tono aún más crítico el ex concejal de CpL Juan Pérez.

Reacciones

Desde la Asociación ‘AVE sí pero no así’, su presidente Gonzalo Vázquez transmitía a IDEAL “la consternación del colectivo por la destrucción de un edificio emblemático de Loja”. “Es una barbaridad; nos ha pillado por sorpresa. Queremos saber si tiene alguna catalogación y por eso esperamos una respuesta por parte del alcalde”, afirmaba Vázquez, que considera que “cabe hacerse mucha preguntas a nivel local”.

En tono similar, el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Juan Francisco Mancilla, consideraba el hecho como “un atentado contra el patrimonio y la historia de Loja”. “Siempre hemos defendido que la chapuza del AVE no iba a llegar a buen fin y esto es otra consecuencia de no escuchar a los vecinos de Loja”, decía Mancilla, para el que “es muy grave que el alcalde de Loja no sepa esto y que el Ministerio no dé explicaciones por lo que ha pasado conun edificio que iba a ser remodelado, según anunció el propio Camacho”.

Temas

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate