Las obras llegan a seis de los 27 kilómetros del AVE por Loja en tres meses

Se está retirando la vía antigua, asegurando la plataforma con nuevo balasto para la colocación del tercer carril.
Se está retirando la vía antigua, asegurando la plataforma con nuevo balasto para la colocación del tercer carril. / CHAPA
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  • Fomento anunció el 13 de octubre el acuerdo para reactivar los trabajos esa misma tarde; en la actualidad, hay varias decenas de obreros en un 22% del tramo

Las viejas vías del tren, por las que no pasan máquinas desde hace 20 meses, empiezan a levantarse en las cercanías de Loja. Los 27 kilómetros más conflictivos de la línea del AVE entre Antequera y Granada vuelven a tener presencia de obreros. Al menos, en los seis primeros kilómetros del tramo, donde ya se aprecia actividad y se retiran los antiguos raíles. Sin entrar en interpretaciones, hay dos datos que sirven de contexto. Mañana se cumplen tres meses desde que el ministerio de Fomento anunciara que se había desbloqueado la situación con la adjudicataria y que los trabajos podrían iniciarse esa misma tarde. Por otro lado, y para no perder la memoria, hay que recordar que se cumplen dos años desde que se adjudicara el tramo. Fue en enero de 2015 cuando se le otorgaron los trabajos de adaptación de la vía a la UTE formada por Tecsa y Dragados (filiales del Grupo ACS) por la mitad del precio de licitación. Una obra que debía haberse ejecutado en nueve meses, según establecieron los técnicos al redactar el proyecto.

Ayer mismo, según pudo comprobar este periódico, cerca de treinta trabajadores estaban ya repartidos por esos primeros seis kilómetros y por algún otro punto del tramo. Así lo confirmaron también desde Adif, que tras hacerse pública la denuncia de la paralización de la plataforma 'Ave sí, pero no así', confirmó a IDEAL que las obras estaban «activas» en este fragmento.

Desde el Grupo ACS -adjudicataria de la obra- declinaron hacer cualquier comentario sobre la obra cuando este periódico contactó con ellos.

Retirada de vías

El trabajo que hay que llevar a cabo en esos 27 kilómetros es el de levantar toda la vía antigua e instalar la de ancho internacional para el paso de trenes de Alta Velocidad. Según señalaron fuentes de Adif, actualmente se está afianzando la plataforma, con intervención en taludes y mejora del drenaje; se coloca nuevo balasto -la piedra que va bajo las traviesas-; se están colocando también ensamblajes y hormigonando pilotes para que esté todo listo para cuando se pueda proceder a la colocación de las nuevas vías. Todo eso, en los primeros seis kilómetros del tramo.

Un fotógrafo y una redactora de este periódico pudieron comprobar sobre el terreno que las antiguas vías del tren están empezando a desaparecer en Loja para instalar las nuevas, adaptadas a la Alta Velocidad. Tras haberse registrado un descenso de la actividad con las fiestas navideñas, parece que avanzan los trabajos.

Tres puntos de acción

Si bien el avance de la actuación no se nota aún en el casco urbano de Loja, el tramo de unos seis kilómetros que va desde Puente Barrancón, en Venta del Rayo, hasta la vega de Plines tiene repartidos a varias decenas de operarios entre los puntos de La Atajea, Riofrío y Cerro Vidriero, ya en término municipal lojeño.

Algunos trabajadores consultados por este periódico en la misma obra aseguraron haber parado «sólo con motivo de las festividades de Navidad», si bien otros confirmaban haber comenzado a trabajar.

Actualmente hay trabajadores y subcontratas en varias zonas del término municipal. En el punto de Venta del Rayo y La Atajea había por la mañana media docena de trabajadores interviniendo en la estación de señales y comunicaciones instalada junto a puente Barrancón, además de otro grupo más numeroso que continúa con la ejecución del paso permanente inferior previsto en La Atajea -donde hay varios camiones y máquinas trabajando- y con el desmonte de algunos taludes para ampliar la plataforma destinada a las vías.

En Riofrío -donde se comenzó a realizar otro paso permanente antes de la paralización de las obras el pasado año- este periódico presenció las tareas de retirada de traviesas antiguas, que ya se han quitado desde el punto donde la vía nueva procedente de Quejigares se une a la antigua, hasta cerca del polígono de Fuente Santa. En todo ese tramo ahora mismo no hay vía; sólo los raíles apartados a la espera de instalar las nuevas traviesas, anunciadas en su día por Fomento como «de última generación» por reducir ostensiblemente los ruidos y vibraciones propios del paso del tren.

Ya en Plines, junto al río Genazar, hay una veintena de operarios encargados del pilotaje y preparación de accesos del futuro paso superior que habrá en esta zona residencial a las afueras de Loja. Según algunos trabajadores consultados por este periódico, esta actuación podría ir incorporando más personal -fundamentalmente encofradores- con la idea de concluir el grueso de la plataforma a finales de febrero.

Con la estación de Alta Velocidad de Loja prácticamente terminada -ya antes del estancamiento del proyecto- queda por ver el avance de la obra en el casco urbano y más en concreto en los túneles de Puente Quebrada y el barrio de La Estación, así como la instalación de las catenarias, que aún no se han colocado en ningún punto de la vía antigua de Loja. Además, queda por saber cómo resolverá Adif finalmente los pasos permanentes en las zonas de la ciudad más transitadas.

Seguimiento

Estos y otros asuntos eran los que se iban a ir tratando en la comisión de seguimiento de las obras del AVE de Granada, un órgano con representación del ministerio y de los distintos agentes instituciones y sociales de Granada. Pero esta comisión sólo ha celebrado una reunión hasta el momento, aunque desde Granada ya se ha reclamado un nuevo encuentro, sin que haya respuesta.

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