La nueva vida campestre de la ‘pornoartista’ Pandora

La nueva vida campestre de la ‘pornoartista’ Pandora
  • Tiene casi 70 años, pero sigue considerándose tan joven que, pese a los rocambolescos episodios de su vida, dice que todavía le queda para escribir su biografía. Es Francisca Soto o, mejor dicho 'Labios de terciopelo', que es su nuevo nombre artístico. Esta hueteña vive en medio del campo, rodeada de siete perros mastines, pollos de pelea y otros muchos animales y en una infravivienda con pocos medios y sin luz eléctrica, «porque quiero estar tranquila. Soy feliz así», nos dice. Atrás deja Labios de Terciopelo a Pandora, una 'pornoartista' –como se autodenominaba– que se hizo conocida hace décadas, además de por espectáculos bastante fuertes con su perro Yuma, por su implicación en una operación judicial contra varios prostíbulos gallegos. En concreto, fue acusada de inducir a la prostitución a cinco menores y condenada por ello a 28 años de prisión.

Finalmente apenas cumplió dos y, como ella misma nos cuenta, «decidí volver a mi pueblo. En la cárcel tuve tiempo para reflexionar y allí fue donde recibí este don que tengo de imitar perfectamente todas las voces, que es a lo que ahora me quiero dedicar». Francisca no quiere hablar de Pandora. «Ahora soy 'Labios de terciopelo', que es la artista del espectáculo que llevo dos años planeando y que me gustaría presentar pronto en la Casa de la Cultura de mi pueblo», comenta.

Su nuevo espectáculo'Labios de terciopelo' prepara ahora un espectáculo de dos horas y busca representante artístico para ir a sitios de Granada, Almería o Córdoba. «Muy lejos no puedo ir porque tengo que volver a casa para cuidar a mis perros, que son a los que quiero. Más adelante no tendría problema en hacer 'shows' en grandes ciudades como Madrid o Barcelona», asegura Francisca. De hecho, ella misma ya ha preparado cartelería anunciando su nuevo proyecto, en el que pone en escena a más de 20 artistas, como Rafael, Antonio Molina o Sara Montiel, acompañada por varios muñecos a los que da vida con su voz.

Francisca Soto –Pandora– lleva casi toda su vida fuera de Huétor Tájar, aunque hace más de una década volvió a su pueblo natal, de donde se fue cuando tenía veinti pocos años. «Regresé cuando murieron mis padres. Y entonces decidí comprarme un trocito de tierra con la casa que se vendió y dedicarme a mis animales... Es lo que amo», nos dice.

'Boom' gallegoFue, no obstante, en tierras gallegas donde, como Pandora, se convirtió en todo un mito. «En Lugo estuve desde el 88 al 98. Hasta el 91 fue mi 'boom'. Todo comenzó en un club en el que comencé a hacer mi espectáculo con Yuma. Cobrábamos 1.000 pesetas por entrada. Gané mucho dinero», recuerda. Pero Francisca una y otra vez insiste; no quiere hablar de Pandora. «Antes hacía desnudos. Pero mi tesoro está ahora en mi garganta. Marujita Díaz, Marifé de Triana... Sigo viviendo por el espectáculo», explica con su cartel en la mano. Quiere así dejar de lado lo anterior. Hacer otra cosa completamente distinta.la familiaAún así es inevitable, y ella misma recuerda cómo fueron sus espectáculos en el Rey Chico de Granada o en el Salón Santa María de Huétor Tájar, hace más de 20 años. «Había una cola interminable de gente que no podía entrar y fue todo un impacto para mis paisanos ver mi desnudo integral». «Para mis padres fue un drama. Ellos nunca vieron bien lo que hacía. Sabían que cantaba pero no llegaron a pensar que pudiera hacer un desnudo en un escenario. En la Gran Vía de Madrid, en Barcelona. En aquel entonces hacía 'porno' con pareja y sacaba a alguien del público para desnudarme. Eran cosas que no eran corrientes ni entonces ni casi ahora», sigue contándonos.De Pandora queda poco ya. Ahora le acompañan sus muñecos 'Sal si puedes', la pícara Malvaloca o el dormilón Tomasito para dar vida a personajes de la canción como Paloma San Basilio o Joselito. Y es que, para Francisca, su espectáculo es prioritario y casi todos los días va a ensayar a uno de los salones del Hogar del Pensionista de Huétor. «Mis vecinos me han acogido bien. La mayoría no sabe de mi pasado», reconoce.Cuando se saca el tema de Pandora y de la operación en la que se vio implicada en Lugo, la ex 'pornoartista' lo tiene claro. «A los artistas se les acusa de muchos problemas, porque siempre hay envidias... Fue una trama que se preparó entre gente poderosa de Lugo, porque hacía unos pornos muy fuertes», dice convencida.

Desligada de la prostituciónTampoco ha tenido suerte 'Labios de terciopelo', en el amor. «Me enamoré de un chico y mis padres no lo aceptaron. Me fui con él y desde entonces empezó mi historia. He pasado de todo», cuenta mientras enseña calendarios y fotos de desnudos de su juventud.Pese a su paso por prisión, donde incluso escribió dos poemarios y creó a los muñecos de su nuevo espectáculo, Francisca dice no haber cambiado tanto. «Soy la misma, sólo que ahora me he echado al campo», nos dice rodeada de toda una granja.Ahora está completamente desligada de su vida anterior «De lo que gane con mi nuevo espectáculo dedicaré algo a mi pueblo, que es donde nací y donde moriré», anuncia esta digna protagonista de una novela. «Lo único que cambiaría es que me hubiera gustado estar al lado de mi madre siempre. Pero cuando somos jóvenes, nos queremos comer el mundo y no nos damos cuenta que el mundo nos come a nosotros», habla echando la vista atrás.Pandora ha pasado página; ahora hablamos de 'Labios de Terciopelo'.