El Centro de Menores de Loja consigue el primer certificado de calidad de la región

El Centro de Menores de Loja consigue el primer certificado de calidad de la región
  • El Patronato San Ramón y San Fernando de Loja lleva más de 125 años prestando diferentes servicios sociales a los lojeños. Y desde 1996 es responsable de uno de los 16 Centros de Protección de Menores que funcionan en la provincia de manera concertada con la administración autonómica. Por eso, obtener un certificado sobre la calidad educativa que reciben los chicos y chicas que tutela ha resultado toda una satisfacción para el equipo de profesionales que trabaja en él.

"El centro se ha ido consolidando y desde el pasado diciembre tenemos el primer certificado ISO 9001 que se concede a un centro de tutela de menores en Andalucía", explicaba el director, José Antonio Soto.

Conseguir este certificado, con auditorias y evaluaciones constantes, resulta laborioso y difícil, "porque implica que cada intervención y aspecto de nuestro trabajo es examinado, pero más allá de la importancia de los papeles, lo prioritario es alcanzar nuestro objetivo, que es lograr el mejor futuro para estos niños y adolescentes en situación de desamparo", comenta Soto. Después de décadas de gestión de las Hermanas Mercedarias de la Caridad, el centro está desde hace dos años gestionado por la Congregación de la Salle, que está trabajando ahora en "dar un cambio a la metodología pedagógica que se aplica a estos menores para comenzar a trabajar con ellos las competencias", aseguran desde la casa del Patronato San Ramón y San Fernando, donde doce profesionales ayudan a salir adelante a 18 niños y adolescentes con dolorosas historias familiares detrás.

Durante muchos años en algunos casos, este centro se convierte en el hogar y referencia de estos menores, que vienen de vivir situaciones complicadas y que, por ello, han tenido que ser separados de sus familias de origen. "El proceso es muy lento. Además no solo trabajamos con ellos sino con su familia de referencia o de acogida. Por mucho cuidado que le demos nosotros, una familia siempre es mejor que el centro y, cuando el caso lo permite, el objetivo final es que el niño o niña vuelva a su hogar", comenta la subdirectora del centro Mari Nieves Vallejo. Los casos son tan variados y diferentes que cada niño requiere un proyecto adaptado a él, "pero con todos se trabaja en restaurar el equilibrio emocional, mejorar su autoestima, prepararles para la vida adulta y que sean autosuficientes una vez que se emancipen, potenciar en ellos hábitos saludables y que sean capaces de reconocer sus vivencias y proyectar su futuro". Como indican desde el centro, "es un trabajo integral, pero también reforzamos aspectos intelectuales como la memoria y atendemos cuestiones tan importantes como el sentido de la responsabilidad o el valor del esfuerzo, esto último mediante talleres como el de la huerta, en el que cada niño planta, cuida y cocina su propia fruta y verdura".

El Certificado de Calidad que ha obtenido el centro "es un revulsivo para este servicio histórico del Patronato San Ramón y San Fernando. Pero, más allá del valor de esta certificación, la labor de esta casa debe merecer  toda nuestra gratitud", calificaba el alcalde y presidente del Patronato, Joaquín Camacho.