Loja muestra la labor de las unidades caninas en los cuerpos de Seguridad

Loja muestra la labor de las unidades caninas en los cuerpos de Seguridad
FOTOS: JORGE MARTÍNEZ MAROTO

La II exhibición, organizada por el área de Gobernación, acogió pruebas de detección de drogas, defensa, intervención y rescate

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

Una trufa prodigiosa y una obediencia y lealtad inigualable hacen del perro el mejor amigo del hombre. Pero también una buenísima herramienta para solucionar problemas. Así lo demostaron las diez unidades caninas que participaron este fin de semana en la II Exhibición 'Ciudad de Loja', organizada por el área de Gobernación del Ayuntamiento de Loja y la Policía Local del municipio. Detección de estupefacientes en personas -como hizo Kaiser, de la Policía Local de Alcoy-, búsqueda de sustancias en espacios abiertos -como demostraron el perro Arón y el guía canino lojeño-, localización de drogas en personas -como hizo Jacky, de la Unidad Canina de Estepona-, registro en paquetería -como bordaron el pastor Lobo, de Puente Genil, y Odín, de la localidad murciana de Cieza-... fueron algunos de los ejercicios que se pudieron ver en el pabellón de Pérez del Álamo.

Los ejercicios de búsqueda de estupefacientes se unieron en la exhibición lojeña a las demostraciones de operaciones de rescate, que sirvieron para presentar a la nueva unidad canina de los Bomberos de Loja; tiene ahora su primera 'compañera', la perra Bella. Junto a la intervención policial para reducir a un presunto delincuente, la extensa muestra del trabajo de los canes se completó con una pequeña sesión del proyecto Escan –Escolta Canino–, orientado a dar estabilidad y seguridad a las víctimas de violencia. De esta manera, el perro ayuda a la víctima de violencia de género a recuperar su normalidad: su capacidad de sentirse segura, de salir a la calle, de entregar y recibir amor, de crearse rutinas con ese perro que será su más fiel compañero.

Al margen de las funciones terapéuticas del animal o la lealtad de estos compañeros, los 35 millones de células olfativas de un perro común –que se pueden multiplicar hasta por siete en canes con una carga genética determinada– son un instrumento que ninguna tecnología de hoy día es capaz de imitar. Se pudo comprobar con estos particulares 'agentes', un miembro más en las policías locales de Loja, Estepona (Málaga), Puente Genil (Córdoba), Cieza (Murcia), Alcoy (Alicante), Jerez de la Frontera (Cádiz) y Jódar (Jaén), en el Tercio 'Duque de Alba' 2º de la Legión (Ceuta) y en los Bomberos de Loja.

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