Diputación colabora con Cruz Roja en 'El Pinar', para la atención integral a familias

Soler, De la Rosa y Tarifa hablaron de la nueva subvención de Diputación. /FOTO JORGE MARTÍNEZ MAROTO
Soler, De la Rosa y Tarifa hablaron de la nueva subvención de Diputación. / FOTO JORGE MARTÍNEZ MAROTO

Aporta este año 6.000 euros al proyecto social, que intenta romper la "herencia de la pobreza" para casi un centenar de niños del Poniente granadino

N.J.G. Loja

'El Pinar' de Cruz Roja es un proyecto de atención integral a las familias del Poniente granadino que no deja de crecer. Comenzó con el apoyo material, siguió con el refuerzo educativo y continuó con una cocina colaborativa, en la que participan madres, padres y cocineros voluntarios y que, además, garantiza la alimentación a cerca de un centenar de niños de Loja.

Por eso, ha "cautivado" a la Diputación, según la diputada provincial Olvido de la Rosa, que destacó "la importancia que tiene este centro para muchas familias en situación de vulnerabilidad". Por eso, la administración de la provincia ha destinado este año 6.000 euros de subvención a 'El Pinar', con la firme intención de repetir en próximas órdenes de ayudas.

Tanto De la Rosa como el presidente de la Asamblea Comarcal de Cruz Roja, Ramón Soler, recordaron la globalidad de este proyecto, "que centra buena parte de su acción en la formación y preparación de las familias y en la educación, como elemento fundamental para romper esa herencia de la pobreza, esa desigualdad de oportunidades con la que parten estos niños", remarcaron.

El proyecto que subvenciona Diputación está destinado directamente a los adultos de estas familias, en un trabajo paralelo de acciones con padres y madres para "paliar su situación de precariedad y mejorar sus perspectivas de futuro", comentó la técnico del programa Sonia Tarifa. Para ello se realizan con las familias talleres tan distintos como el de aprovechamiento de comida, seguridad e higiene alimentaria o desayunos y meriendas saludables; los de empoderamiento, ahorro energético y capacitación profesional; o los de informática, cuidado de dependientes y búsqueda activa de empleo. "Se trata de hacer un trabajo integral en familias que se encuentran sin empleo y que necesitan reciclarse para tener oportunidades en el mercado laboral", indicó Tarifa.

Cocina colaborativa

Una de las fórmulas más destacadas de este centro es su cocina colaborativa, que ya está siendo estudiada como modelo implantable en otras asambleas de la ONG e incluso despierta el interés de otros colectivos. Cada familia participa activamente un día a la semana y, gracias a esta cocina, entre 90 y 95 niños tienen almuerzo y cena asegurados.

Colaboran con el proyecto el programa de garantía alimentaria de la Junta y numerosas empresas locales, que donan alimentos frescos. "El Pinar está evolucionando y creciendo y eso exige un cambio de modelo que está llevando a ofrecer cada vez más servicios", concluyó Soler, agradecido a socios, administraciones y empresas colaboradores y, sobre todo, al amplio grupo de voluntarios que cada día se afanan en "cambiar la realidad".

 

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