El cubo de Rubik regresa al recreo

Un equipo del IES Moraima de Loja se prepara para el próximo campeonato nacional interescolar, donde es el primer clasificado y único grupo granadino

Álvaro, Curro, Abel, Adrián y Ángel participan en la final del próximo fin de semana. /FOTOS JORGE MARTÍNEZ MAROTO
Álvaro, Curro, Abel, Adrián y Ángel participan en la final del próximo fin de semana. / FOTOS JORGE MARTÍNEZ MAROTO
Noelia Jiménez García
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

Es la hora del recreo en el IES Moraima de Loja y Álvaro, Curro, Abel, Adrián y Ángel están concentrados en resolver el máximo de cubos en cinco minutos. «Es una de las pruebas que tienen que hacer el próximo 14 de diciembre en Madrid», cuenta Rosana Martín, profesora de Matemáticas en este centro y una de las coordinadoras de este equipo de adolescentes 'cuberos', que es como se conoce a los aficionados a hacer el famoso cubo de Rubik.

Creado en 1974 por el arquitecto Erno Rubik y comercializado con gran éxito en la década de los 80, este rompecabezas tridimensional ha tenido diferentes versiones desde entonces, pero el clásico, el cubo de 3x3x3, sigue de moda y ha vuelto con fuerza a los pasatiempos de los adolescentes. Ha regresado de hecho a los recreos -donde ya fue 'protagonista' hace décadas- y así ocurre en este centro educativo, cuyo equipo -el único granadino en la final nacional- se ha clasificado en primera posición para el III Campeonato Interescolar del Cubo de Rubik, organizado por la asociación española del que es considerado el juego «más vendido del mundo» según la Wikipedia. «Desde que se han enterado que van al campeonato, muchos alumnos se han animado a probar y ahora hay más chicos que se están aficionando », cuenta Juan Miguel Castilla, profesor de Física y Química y, junto a Estefanía Muñoz, otro de los docentes implicados en este proyecto.

La clave para resolver los 21 movimientos que 'deshacen' por completo este complejo cubo de colores es, en este caso, el trabajo en equipo. «Pueden pasarse cubos para que los termine otro si la cosa se complica, y tienen que estar coordinados», explican los profesores de estos alumnos, que demuestran una habilidad asombrosa para mover las piezas sin apenas mirar, con una mano, como si el cubo estuviera en total coordinación con el movimiento de dedos. Practican en los recreos estos días con todos sus cubos, porque cada uno tiene varios de diferentes tipos, que 'vuelan' literalmente entre sus manos. «Tenemos que ir deshaciendo los que hacen porque los resuelven rápido y se trata de sumar cuantos más cubos mejor en cinco minutos», relatan estos chicos, que sorprenden por su compenetración y capacidad de concentración en un pasatiempo estupendo para mejorar las habilidades de memoria, espacial y motriz.

A ciegas

Para algunos de ellos, como Adrián, el secreto está en «no pensar» mientras lo haces. «Tienes que hacerlo directamente. Es algo mecánico», dice este chico lojeño. Todos ellos coinciden en que Abel es la pieza indispensable en el equipo. «Le pasamos los que se nos resisten«, indican Álvaro, Ángel y Curro. Abel, decidido aunque algo tímido, demuestra una de sus destrezas: hacer un cubo con una mano y a ciegas. »Tengo que pensar en hacerlo sin ver«, asegura este joven lojeño. Y es que él no se puede quedar sin cubo; sus compañeros de equipo le pasan uno en cuanto ha terminado el anterior.

Los alumnos con dos de sus profesoras.
Los alumnos con dos de sus profesoras.

Con una facilidad extraordinaria, estos cinco chicos de 2º y 3º de la ESO resuelven en equipo 20 cubos en 2 minutos y 23 segundos. Es el tiempo que les ha hecho quedar en primera posición en una clasificación donde hay 20 colegios e institutos seleccionados de entre medio centenar de toda España. «Tardan cinco minutos en hacer 42. Y eso estamos preparando ahora. Mejorar o mantener la marca con cubos lo más duros posibles», comenta Rosana. Algo nerviosos, y sobre todo muy entusiasmados, están Curro Espinosa, Álvaro Ortega, Abel Pérez, Adrián Sánchez y Ángel Caro, que forman este equipo, uno de los cuatro andaluces que va a la final de 'cuberos' en grupos escolares.

Están acostumbrados a hacerlos bajo la presión del cronómetro, pero aun así tienen sus temores. «Lo que más nos preocupa es cómo serán los cubos que nos den allí», reconocen estos 'ases' del cubo multicolor. Entre 10 y 32 segundos tardan en resolver el que muchos bautizaron como 'cubo mágico'. Unos llevan meses con la afición y otros 3 o 4 años, pero todos tienen claro que no hay lugar para el aburrimiento. «Mejorar el tiempo y competir te anima a seguir. Y hay muchos tipos de cubos», coinciden desde el equipo granadino, con ganas de disfrutar de esta primera experiencia en el nacional.

 

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