Cientos de personas festejan en Riofrío el regreso de la trucha

Cientos de personas festejan en Riofrío el regreso de la trucha
FOTOS: N.J.J.M.

El Ayuntamiento de Loja ha comenzado a repoblar el coto de pesca, uno de los principales atractivos turísticos de esta localidad

Noelia Jiménez García
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

Riofrío es el pueblo de la trucha. Y después de más de dos años sin ella -a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo que la incluyó en el catálogo de especies invasoras- los vecinos han querido festejar por todo lo alto que la 'arcoíris' vuelve a su sitio, el río Frío que da nombre a la localidad. «Es un día muy importante para nosotros, porque después de más de dos años hemos recuperado la trucha. Hoy han vuelto al río y nos ha tocado la lotería», afirmaba con una sonrisa de oreja a oreja Alejandro Aguilera, alcalde pedáneo del pueblo. Y se notaba lo de la 'lotería', porque cientos de vecinos y muchas personas de Loja y otros municipios cercanos se acercaron esta mañana a la localidad para celebrar su particular 'fiesta truchera'.

Después de que el Congreso aprobara la modificación legal que permite de nuevo las actividades en torno a la trucha arcoíris, el Ayuntamiento de Loja recibía el pasado jueves la autorización autonómica para repoblar el río. «La trucha genera mucho turismo, por la pesca deportiva y por los visitantes de Riofrío. Con la guía que nos proporciona la Oficina Comarcal Agraria, podemos soltar 110 kilos de trucha en una semana», comentaba, la concejala de Turismo y Desarrollo, Paloma Gallego. Según la edil, esta primera repoblación se ha llevado a cabo a lo largo de todo el coto, de la zona alta a la baja. «Tambièn en el vedado, donde la gente suele echar el pan al pez. Prevemos que estas primeras veces las repoblaciones sean más frecuentes, porque los pescadores tienen ganas de empezar», indicaba la edil.

Los guardas del coto de pesca municipal tampoco podían ocultar su felicidad mientras iban soltando ejemplares en el río Frío, en cuyos márgenes se reunían en esta mañana familias y grupos para ver cómo el conocido arroyo volvía a tener vida. Para seguir nutriendo al río, el Ayuntamiento de Loja empleará este año 10.000 euros. Con esa cantidad, el Coto Intensivo de Pesca dispondrá a lo largo del año de unos 2.500 kilos en ejemplares para repoblar periódicamente y posibilitar la actividad pesquera, uno de los principales reclamos de Riofrío, donde hay trucha desde los años 60.

Ampliar el coto, próximamente

Acompañando a los vecinos estuvieron gran parte de la corporación municipal y el diputado nacional Carlos Rojas, que defendió en la cámara baja la modificación de la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad. «Lo que hemos hecho es muy razonable. Las normas a veces son mejorables y para eso estamos los responsables públicos», destacaba el diputado del PP en el Congreso. Para el alcalde de Loja, Joaquín Camacho, «no se concibe el río sin trucha». Por eso, el primer edil, agradecido a su grupo político y a todos los que respaldaron con su voto la modificación, ha animado a los pescadores a volver al coto de Riofrío. «En cuando la Junta licite el tramo siguiente al que actualmente abarca el coto, el Ayuntamiento ampliará el espacio de pesca», ha adelantado el regidor.

Con comida y bebida ofrecida por la asociación de mujeres del pueblo y los hosteleros de Riofrío, la localidad es hoy una gran fiesta. Jóvenes como Ian, recién llegado de Ronda, estaban pendientes con sus cámaras acuáticas de cómo las primeras truchas subían río arriba. También respiran tranquilas ahora Rosi Peláez y su hija Gema, que viven en Riofrío desde siempre. «La pesca deportiva y el beneficio de la trucha ha sido importantísimo para Riofrío», decía la madre.

Y para los hosteleros este regreso no es menos reconfortante, porque, aunque ellos nunca han dejado de ofrecer trucha -de las piscifactorías cercanas-, sí que han percibido algo menos de afluencia al no haber pesca deportiva. «¿Cómo fomentabas el entorno natural tan hermoso de Riofrío si no había trucha en el río? Ahora tenemos pensado hacer unas jornadas, la fiesta de la trucha, para seguir potenciando y 'vendiendo' Riofrío, porque es nuestro pan», aseguraba Sergio Vallejo, gerente del grupo de restauración que lleva el nombre la localidad truchera.

«Esto merece una fiesta, ¡cómo no!», dice Paqui Aguilera, acompañada de su amiga de Loja Puri. «Todos tenemos recuerdos ligados al río y a la trucha. Esto es una alegría», comentaban cerca de la pequeña fiesta montada en las inmediaciones del río. Él también es uno de los escenarios preferidos para la escuela de pesca deportiva, recordaba Juan Emilio Morales, presidente de la sociedad de pescadores de Loja.

Y a partir de esta jornada festiva, la trucha vuelve a su casa. La modificación legal permite la suelta de truchas monosexo -en este caso son todas hembras- y esterilizadas, con lo cual no se afecta al medio natural porque no tienen capacidad reproductiva. «¡La trucha ha vuelto!», gritaban animados muchos durante la fiesta. Porque la trucha, dicen, «nunca debió de salir de Riofrío».

 

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