Expansión empresarial en Loja

Apolo inaugura con una gran fiesta su nuevo centro logístico, de 5.000 m2

Momento de la inauguración de las nuevas instalaciones. /FOTOS JORGE MARTÍNEZ
Momento de la inauguración de las nuevas instalaciones. / FOTOS JORGE MARTÍNEZ
Su gigante cámara frigorífica tiene cabida para 3 millones de kilos de producto y hasta 5 millones en próximas ampliaciones

La empresa lojeña, la primera de la provincia en comercializar congelados, da el primer paso en su expansión, que alcanzará los 17.000 m2

NOELIA JIMÉNEZ GARCÍALoja

Una multitudinaria fiesta sirvió para inaugurar las nuevas instalaciones de Congelados Apolo, la pujante empresa lojeña que fue la primera de la provincia en comercializar producto congelado allá por el año 1963. Después de su implantación hace años en el polígono Manzanil I, la empresa no ha parado de crecer hasta el punto de que se ha decidido a iniciar un ambicioso plan de expansión, cuyo primer paso es el nuevo centro logístico. Miles de vecinos -además de representantes municipales y autonómicos- quisieron estar en el estreno de estas nuevas instalaciones, 5.000 metros cuadrados que "responden a las exigencias del mercado actual”, anunciaron desde la empresa.

Durante un momento tan importante para este negocio familiar, hubo diversos instantes de recuerdo a su fundador, Apolonio Alcaide. Lo hizo visiblemente emocionada su viuda, Ana Ávila, también cofundadora de la empresa, que dedicó un aplauso al creador de Apolo. Y con palabras de agradecimiento y confianza en el futuro intervinieron los gerentes, Manuel y Juan Miguel Alcaide, que destacaron el valor del equipo humano de la empresa y, como no, la fidelidad de los clientes.

La empresa –que da empleo a 130 personas en la actualidad– comienza así una ampliación que alcanzará los 17.000 metros cuadrados, incluidos en otros más de 107.000 metros de nuevo suelo industrial en el polígono Manzanil II gracias a las negociaciones con el Ayuntamiento de Loja. "Tenemos más suelo para la implantación de empresas”, destacó por su parte el alcalde, Joaquín Camacho.

De momento, empieza a funcionar el centro logístico –con 14 muelles para transporte-, la zona de preparación de pedidos, las oficinas y una gigante cámara frigorífica de 1.500 metros cuadrados –que puede almacenar 3 millones de kilos de congelado y hasta 5 millones de kilogramos en posteriores ampliaciones-. No obstante, el volumen de trabajo de Apolo es tal que seguirá necesitando sus actuales instalaciones en el Manzanil I y, de hecho, la empresa repartirá las líneas de producción entre las naves antiguas y los nuevos edificios, a pie de A-92.

Con vista a una segunda fase expansiva, Apolo ha reservado terreno para dar cabida a los productos propios de su fábrica, que continúan su crecimiento en ventas. En pocos años, se espera contar con una línea propia de elaborados refrigerados, un sistema lineal para la cocción y elaboración de pulpo y otro para el producto estrella de Apolo, el langostino cocido.

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