Los 'ángeles de la guarda' de los animales sin hogar

Tres colaboradoras, con sus 'animalicos' rescatados. /CHAPA
Tres colaboradoras, con sus 'animalicos' rescatados. / CHAPA

La asociación altruista ha gestionado en cuatro años casi quinientas adopciones de perros o gatos abandonados y atiende entre 10 y 30 casos nuevos cada mes

NOELIA J. GARCÍALOJA

Guita es una perra podenca que, temerosa de todo humano que se le acercase, deambulaba a diario por la zona de Mesón de Arroyo, en Loja. Lo hacía con su guita atada con fuerza al abdomen. Una barriga consumida por la presión de esa cuerda, desde que algún vecino con poca humanidad le atara el cordel como 'gracieta' o tortura. El caso es que Guita, como la han bautizado sus 'ángeles de la guarda', estaba casi sentenciada a una muerte prematura, tanto por la cuerda que tenía pegada a su cuerpo como por el abandono al que estaba sometida desde que naciera en un viejo solar junto a sus hermanos.

El acierto de un vecino -Juan Alonso- que dio a conocer el caso, la generosidad de Marta -que fue a Loja desde Marbella a las nueve de la noche de un domingo para intentar sin éxito cogerla en un primer conato de rescate- y la labor desinteresada de 'SOS Animalicos' -que preparó un dispositivo para 'ganarse' a esta perra huidiza- han hecho que Guita tenga ahora una segunda oportunidad, en una casa de acogida primero y mediante una familia adoptiva después.

Pero el de Guita no es un caso aislado. 'SOS Animalicos Loja' es la llamada de socorro de muchos animales de compañía que necesitan ayuda. El colectivo, con 45 socios actualmente, atiende cada mes a entre 10 y 30 animales domésticos abandonados en calles, solares, campos, carreteras, caminos... De hecho, a los pocos días de lo de Guita rescataron con la colaboración de la Guardia Civil a Panza, otra perra mal nutrida, atada largo tiempo y desorientada por la A-92, en Salar.

«Para los animales no hay festivos; te necesitan y ahí estamos nosotros»

1.500 casos por sus manos

Desde que comenzaron a funcionar como asociación altruista hace cuatro años han atendido unos 1.500 casos, gestionado decenas de casas de acogida temporal y logrado casi 500 adopciones con contrato y seguimiento. Pero el problema, lejos de descender, no deja de crecer. Los abandonos, los animales sin esterilizar y los casos de 'animalicos' maltratados -que hay que separar de sus irresponsables propietarios- son un problema demasiado numeroso aún como para que las familias y hogares dispuestos a hacer un hueco a estos compañeros suban en número al mismo ritmo.

«Estamos saturados. Actualmente no podemos hacernos cargo de más acogidas ni adopciones, porque los gastos hasta que se soluciona el problema corren a nuestro cargo y no podemos seguir endeudándonos más», explicaban estos días. También necesitan más casas de acogida, el espacio intermedio donde tener al 'animalico' hasta que es adoptado definitivamente. «Contamos con menos de diez hogares de acogida. Hay más casas que colaboran, pero no son fijas», precisan.

La exigencia a la que se está viendo sometido este colectivo es tal que no pocas veces se leen en redes o escuchan comentarios en la calle que prácticamente cargan sobre él la obligación de coger todo perro o gato callejero que haya, pese a que -como otros muchos colectivos 'animalistas'- se trata de una asociación completamente altruista formada por personas voluntarias que se dejan mucho tiempo -e incluso dinero- en mejorar la vida de estos 'peludos', como cariñosamente les llaman. «Es cierto que nos van tomando más en serio, pero abandonos y maltratos siguen ahí. Las críticas y burlas hacia nosotros siguen ahí», lamentan.

En el caso de un perro adulto sin problemas de salud -que es lo más frecuente-, los gastos oscilan entre 150 y 250 euros. «Si los tenemos desde cachorros, los gastos se incrementan ya que hay más vacunas que poner y, si el animal está enfermo o necesita cirugía, crecen de 300 a 1.000 euros», explican desde la asociación, que, aunque cuenta con el apoyo económico de algunas familias y particulares y la colaboración de varios establecimientos, se ha visto en las últimas fechas obligada a echar el freno contra su voluntad.

Cada mes se localizan entre diez y treinta nuevos casos en Loja y el Poniente, a los que hay que sumar los 'animalicos' que se quedan en las casas de los asociados hasta adopción. «Algunos llevan años y no se adoptan. Así que, atendemos una media de ochenta 'animalicos' al mes», comentan desde el colectivo, que afirma que el problema no son tanto las leyes como su aplicación. «Es obligatorio desde hace años que perros y gatos tengan microchip pero, ¿cuántos lo tienen? ¿Qué hacen los para que se cumpla esa ley? ¿Cuántos perros hay sin vacunas y sin los cuidados mínimos? La mentalidad cambiará con las leyes cuando éstas se cumplan, y para eso deben actuar las autoridades», critican, seguros de que la solución pasa por aplicar y endurecer las sanciones. Si hubiera una regularización con el chip, por ejemplo, no existirían abandonos sin pena. Sería una medida disuasoria y a la larga educativa.

El 2017 fueron recogidos en todo el país 104.834 perros, según el 'Estudio sobre el abandono, la pérdida y la adopción de animales de compañía en España' de la Fundación Affinity. Lo cierto es que, aunque se ha avanzado en cuanto a legislación para empezar a solucionar este problema -más cercano a la falta de educación y valores que a la cuestión legal-, hay diferentes normativas según comunidades -la andaluza, obsoleta para muchos, es de 2003-. Y los ayuntamientos también pueden aportar sus propias ordenanzas si así lo quieren.

En Loja por ejemplo, la Ordenanza sobre Animales de Compañía y Animales Potencialmente Peligrosos –que gestiona el área de Medio Ambiente-, contempla normas para la tenencia, la convivencia, las condiciones para el bienestar de los 'peludos', el control sanitario o la identificación e inscripción en el Registro Municipal de Animales de Compañía. Las denuncias ciudadanas y la vigilancia de los Cuerpos de Seguridad es primordial para que se cumplan normas como ésta o como el Convenio Europeo sobre Protección de Animales de Compañía, vigente desde 1987 y al que nuestro país no se unió hasta el año pasado.

Como indican desde los Cuerpos de Seguridad, a veces las denuncias no avanzan lo suficiente y se archivan judicialmente. Cuando se detectan o denuncian casos de desatención o maltrato en animales con chip la actuación es más sencilla –y se tramitan sanciones, según fuentes policiales–. Pero cuando el animal ni siquiera está identificado ni registrado en el RAIA (Registro Andaluz de Identificación Animal) la cosa se complica. Otro problema es la inexistencia en la mayoría de localidades –y Loja no es excepción– de una protectora municipal donde atender –que no sacrificar– a los animales.

«No son un capricho»

Desde 2014, la experiencia de SOS Animalicos ha sido diversa. Ha habido situaciones tristes, como la de Felina, una perrita de 12 años que tras mucho sufrimiento, consiguió una familia pero murió al poco tiempo. O como la de Maya, que el día antes de ser recogida por su familia definitiva murió porque le atacó otro perro. «Pero nos quedamos con casos como el de Bastet, que, ciego de un ojo, consiguió una familia estupenda. O Rocky, con la temida leismania, que se recuperó y encontró una familia con la que es feliz. Si algo sabemos con certeza es que ningún caso puede darse por perdido», dicen esperanzados, conscientes de que es más fácil encontrar adoptantes para un cachorro que para un perro adulto o enfermo.

Cómo colaborar

*A través de PayPal: info@sosanimalicos.net

*Ingreso en cuenta: ES 09 0182 3520 7502 0158 9755

*Teamer por 1 euros al mes: www.teaming.net/sosanimalicos-ellostenecesitan

*Socio: desde 5 euros al mes.

*Padrino/madrina: desde 10 euros al mes (recibe información sobre el 'animalico' apadrinado hasta su adopción).

- Donativos de pienso (contacte con la asociación a través de Facebook).

Dicen desde SOS Animalicos que, afortunadamente, se han dado muy pocos casos en los que una adopción haya resultado fallida. «Siempre hacemos un cuestionario pre-adopción, una entrevista personal, pedimos referencias...», indican. «No es un capricho, adopta solo si vas a hacerle tan feliz como merece», insisten, animando a dar el paso.

«Es cierto que con algunas personas no se puede razonar, pero se puede sancionar. Queremos que todos los animales tengan una vida digna», concluyen, pidiendo más concienciación y la vigilancia del cumplimiento real de las leyes.

 

Fotos

Vídeos