Miguel Ángel Luque, campeón de España de carrera de montaña para invidentes

«Tras perder la visión, el deporte me ha ayudado a tener otra actitud ante la vida»

«Tras perder la visión, el deporte me ha ayudado a tener otra actitud ante la vida»

El lojeño Miguel Ángel Luque, que perdió un 98% de la visión hace algo menos de cuatro años, ha logrado los mayores títulos del campeonato de España de carreras de montaña para invidentes

NOELIA J. GARCÍA Loja

El lojeño Miguel Ángel Luque perdió un 98% de la visión hace algo menos de cuatro años, en un desafortunado accidente laboral. Aunque reconoce que adaptarse a la nueva situación no fue fácil al principio, en pocos meses encontró en el deporte un magnífico 'aliado' para volver a tener ilusión y descubrir las muchas capacidades y fortalezas que todos tenemos si sabemos encontrarlas, valorarlas y potenciarlas. Ahora, con 51 años y toda la fuerza que le transmiten la carrera y sus compañeros de barra –Néstor Torres y José Manuel Ramos–, puede decir que en tres temporadas consecutivas ha logrado los mayores títulos del campeonato de España de carreras de montaña para invidentes. El actual campeón nacional, que antes apenas hacía deporte, constata con su experiencia que un cambio tan importante como el que ha vivido puede ser una oportunidad de hacer cosas diferentes.

–Han pasado casi cuatro años desde aquel 1 de diciembre. ¿Cómo fue ese momento?

–Lo pasé bastante mal porque es todo nuevo y ¿cómo lo superas? Pues con mucho psicólogo. Estaré siempre agradecido a los que me ayudaron en ese momento. Te echan un cable grande. Pero, cuando llevas un tiempo, la decisión de seguir para adelante es tuya. Si no el futuro se ve mal. En casa no había mucho que hacer; no tenía ganas prácticamente de moverme. Así que el deporte para mí ha sido un revulsivo, la verdad. Cuando no sabes qué hacer, cualquier cosa que te ofrezcan es buena, aunque al principio sea un mundo. Tras perder la visión, el deporte me ha ayudado a moverme y a tener otra actitud ante la vida.

–¿Cómo se animó a introducirse en las carreras de montaña?

–La primera idea la tuvo Néstor, porque, como participa en la organización de la carrera Abades Stone, conoció a un invidente sevillano, Emilio, que hizo la prueba con la barra. Y, a raíz de eso, me comentó la posibilidad de empezar a correr. Al principio me negué. No lo veía claro, no había hecho nada de deporte desde mi juventud. Y sólo pensar en ponerme a correr... Lo veía imposible. Pero poco a poco me fueron convenciendo y empezamos a salir a correr.

–¿Y cómo recuerda ese primer contacto con el 'trail'?

–Al comienzo me daba un poco de vergüenza. Estas cosas, una situación tan diferente como quedarte ciego, hasta que no las vas superando... Son difíciles. Y más en un pueblo, donde todo el mundo te conoce. Pero empezamos a entrenar poco a poco, hasta que nos atrevimos a probar en carreras. Jose se ofreció a ser parte del equipo y aquí estamos. Tengo mucho que agradecerle a los dos.

–Ha pasado de no hacer deporte a ser campeón de España, en un tiempo récord. Poco más de tres años. Debe ser una satisfacción, ¿no?

–Sí, la verdad es que sí. Aunque el logro es de los tres. Somos un equipo. El accidente fue en diciembre de 2014 y empezamos a correr en 2015. En los tres últimos años hemos participado y conseguido títulos en el campeonato de España de 'trail' para invidentes.

–¿Y cómo es esta nueva etapa?

–Pues estoy muy contento. El deporte te cambia la vida y también te ayuda por la relación con la gente; te abres a otras personas como tú. Y se pasa bien.

–Se puede decir que el deporte ha sido un 'aliado' en esta etapa de su vida.

–Sí, absolutamente. Anímicamente me ha ayudado mucho, muchísimo. Y, además de ponerte en forma, tienes un aliciente. Te encanta participar pero, si logras una buena marca... La competición nos gusta a todos. Te motiva más. A mí me ha servido de mucho.

–¿Ha conocido a muchos corredores invidentes con una situación parecida a la suya?

–Hay de todo en las carreras para invidentes. Hay gente ciega de nacimiento, personas que han perdido la vista por un accidente, como yo... El que ha visto quizá lo tiene más fácil. Pero, a la hora de la verdad, tú te tienes que orientar tanto por el guía delantero como por la forma de mover la barra. Porque salvar las distancias y, a una velocidad alta, es complicado. Por mucho que te digan, tú no vas a poder calcular el recorrido ni cómo superar los muchos obstáculos que te encuentras en una montaña.

–¿Qué resultó más complicado cuando comenzó a correr?

–Al principio me parecía difícil todo, la verdad. Me preguntaba ¿cómo va a correr una persona ciega y en un terreno tan abrupto? Pero cuando te dicen que existen circuitos y competiciones para ello pues te planteas intentarlo. «Si otros lo hacen, tendremos que probar», me dije. Nunca pensé que fuera capaz de hacerlo. No le veía mucho recorrido al principio, la verdad. Pero la ayuda de los guías te hace todo más fácil. Son las manos y los pies de uno.

–¿Qué rutina de entrenamiento siguen?

–Al acabar el campeonato, agosto nos lo tomamos más tranquilos. A partir de otoño comenzamos a entrenar dos veces por semana. Yo voy a Loja y practicamos en la Sierra. Néstor y Jose lo organizan muy bien y disfrutamos mucho.

–¿Y su día a día?

–Sin hacer grandes cosas, en mi casa nunca he estado parado. Quitando la cocina –porque puedo tener algún accidente doméstico– hago de todo. ¿Que hay que barrer? Pues me pongo, aunque no se quedará bien, seguro [se ríe]. Pero moverte te ayuda a sentirte útil. Cojo mi bastón y me recorro la zona cercana a mi casa de Granada. Paseó, me voy a tomar café... En la ONCE dan cursos para moverte en casa y fuera de ella, siempre en zonas que más o menos conoces. Incluso te ayudan a cocinar.

–Su experiencia es ejemplar. ¿Está ayudando a otras personas con situaciones parecidas a la suya?

–Sí. De hecho, como equipo, hacemos alguna charla en los centros educativos para motivar a otros y que den el paso. En la ONCE también se da visibilidad al deporte de invidentes. Es muy difícil sacar a una persona que está viviendo la pérdida de la vista de esa desmotivación. Para dar el paso y comenzar a superar una situación tan compleja es muy importante el entorno. Si éste de alguna forma te ayuda, te obligas. Pero si entras en la dinámica de empezar a no salir de casa... Es un error. Aunque poco a poco las personas en esta circunstancia se animan a practicar deporte y actividades de todo tipo. Hacemos lo que podemos.

–Hay cosas que apenas hacía con vista y ahora sí...

–Sí, sí. Eso es. En el terreno deportivo nunca he estado metido. Y ahora me siento a gusto en él y acogido. Y eso que cansa y piensas: «Nos vamos a matar un día» [sonríe].

–Y ahora que es campeón de España y está motivado al máximo ¿cuál es su próximo objetivo?.

–Pues no paro. Desde hace un año estoy en tiro con carabina. También quieren que me apunte al equipo de fútbol de Granada. Aunque eso... Bueno, ya se verá... Son ya muchas cosas. Pero ofertas no te faltan. En nuestro país tenemos la suerte de contar con muchas opciones para las personas en mi situación.

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