«Los nervios me los quito entrenando, pero la responsabilidad de ir a un mundial es grande»

El corredor salareño José Antonio Castilla lo dará todo el 8 de septiembre en Croacia en la prueba de 100 kilómetros; es uno de los cuatro atletas del equipo español en el mundial

El corredor salareño José Antonio Castilla, con la equipación que vestirá el 8 de septiembre en Croacia. /IDEAL
El corredor salareño José Antonio Castilla, con la equipación que vestirá el 8 de septiembre en Croacia. / IDEAL
NOELIA JIMÉNEZ GARCÍAsSalar

José Antonio Castilla empezó a competir hace 7 años en una carrera de 10 kilómetros y desde entonces no ha parado de sorprender con marcas cada vez mejores, muchos podios en distancias cortas y largas y éxitos deportivos, como la plata en el reciente campeonato de España, en la modalidad de 100 kilómetros, que le han dado pasaporte directo al mundial de septiembre en Croacia. Dice que es 'cabezota' y constante. Y quizá por eso concilia lo mejor que puede su trabajo, la familia y la dureza de los entrenamientos. Es uno de los cuatro atletas en el equipo nacional masculino.

–¿Cómo está siendo el verano?

–Intenso. Por los entrenamientos que sigo y por mi trabajo en la piscina de Salar, donde soy socorrista y encargado de mantenimiento.

–¿Pensó alguna vez llegar a estar en un mundial de atletismo?

–Pues sólo me lo imaginé cuando miré el reloj del campeonato de España, en el kilómetro 90; me marcaba 6 horas y 28 minutos. Entonces calculé que, si mantenía el ritmo, haría menos de siete horas y 15 minutos, que era el tiempo mínimo para Croacia. Antes de eso un mundial era inimaginable para mí.

Compitiendo llevo desde 2011, cuando me inscribí a una carrera de 10 kilómetros en un pueblo de Sevilla donde trabajaba mi mujer, y me fue tan bien que logré un cuarto puesto en la general. Desde entonces empecé en serio, me descargué un plan de entreno de media maratón y no paré. De hecho, el mismo año que empecé a competir hice mi primera subida al veleta y quedé cuarto. Y este año he ganado la prueba. En el Maracena llevo ya seis años.

–Tras su plata en el nacional, ¿cuál es su objetivo en Croacia?

–Ahora mismo me encuentro cansado, la verdad, porque solo he parado una semana y media desde Santander y luego he empezado de nuevo a entrenar a las ordenes de Raúl López Martín 'Kapurro´s', que me prepara un entreno más planificado. Pero el objetivo principal está cumplido. Un campeonato del mundo es lo más. Ahora me centraré en complementar al grupo español con una mejor marca e intentar el bronce por equipos. Llevamos dos 'leones' buenísimos, Requejo y Asier Cuevas.

–¿Cómo está viviendo su pueblo que vaya al campeonato del mundo?

–Bueno, hay de todo. Gente que todos los días te pregunta, felicita y anima y otros que con el fútbol, un bar y un cubata tienen deporte de sobra. Hay quien no sabe ni lo que he conseguido, pero para eso están mis compañeros del Caracoles, que me dan alas. Y los del Maracena no se quedan atrás. Ambos clubes me aprecian mucho. En estos días me acuerdo de un amigo que no está, Paco Moisés, al que un mes antes de morir le dije que sería campeón de España y bueno... Soy campeón Máster 45. Siempre estaba pendiente de Ideal, a ver dónde competía.

–Háblenos de su preparación estos meses. ¿Qué está siendo lo más duro?

–Lo más duro... ¡puf! El tiempo que se le quita a la familia... Aunque me levanto temprano, son tres horas o cuatro de entreno y a veces mañana y tarde. Y después hay que ir a currar. Hay días en que tengo que hacer tres horas de bici y 20 kilómetros de carrera; otros, de una hora de natación y 90 minutos de carrera –que aprovecho para hacer a las 2 de la tarde, cuando no hay gente en la piscina y se queda un compañero al cargo–; luego está la tirada larga del domingo, de 30 kilómetros en ayunas... Hay dónde elegir dureza.

–¿Qué pesan más, los nervios o la responsabilidad?

–La balanza está equilibrada. Los nervios me los quito entrenando, pero la responsabilidad de ir a un mundial es grande. Llevamos buen equipo y, si no pinchamos ninguno, podemos hacer algo gordo.

–¿Cuál es su 'secreto' en las carreras?

–Cuando competía en carreras cortas la psicología era salir a tope y a por todas; unas veces salía bien y otras me pasaba de rosca y fallaba. Ahora cambia la cosa. En Santander utilicé la cuenta atrás. 100, 95, 90... de cinco en cinco, y cada vez quedaba menos. Me salió bien. Empecé a apretar en el kilómetro 50 al acordarme de mi familia y amigos, que en esta ocasión no estaban allí. Y eso me fortaleció tanto que... ¡Uy! ¡Por un minuto y algo no gané!

–Con 45 ha logrado el sueño de todo atleta. ¿Ha sido duro llegar hasta aquí?

–Algo hay ya de dolor por ahí, pero llevadero aún. La verdad es que ahora mismo me encuentro en un estado de forma muy bueno para mis 45 'tacos'. Vestir los colores de la selección española e ir a un mundial es un sueño para cualquier atleta. Me siento un privilegiado.

Para alguien constante como yo, una buena alimentación, un entreno cruzado adecuado y una pareja que cuando me ve agobiado me manda a correr es un buen cóctel. Pero sí, ha sido duro. En invierno voy a la aceituna y, si hay entreno doble, antes del trabajo me pongo mi foco y mi cortavientos y ¡a correr! Y, después del trabajo, un plátano y a por la bici, o a nadar a Huétor Tájar si está lloviendo. Es duro pero no imposible.

7 años de podios

Desde 2011, Castilla ha cosechado los mejores puestos. El corredor ha sido, por ejemplo, segundo puesto en los 101 de Ronda 2017; segundo en 'la desértica' de la Legión 2017; segundo en la subida al Veleta 2016 , cuarto en 2017 y primero en 2018; o segundo en la media maratón Abades Stone 2017. También ha ganado varios años las carreras de fondo de Salar, el desafío Maroma trail 2017 o la Rústica Trail de Huétor Tájar. Fue tercero en la Benemérita Trail 2017, segundo en la media maratón internacional de Motril 2015, primeros puestos en los circuitos de Atletismo de Diputación...

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