Un Viernes Santo multitudinario cierra con broche de oro la Semana Santa Lojeña

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/ FOTOS JORGE MARTÍNEZ

  • Las hermandades de Santa Marcela, de Jesús Nazareno y San Juan y de Nuestra Señora de las Angustias y la Santa Vera Cruz por la mañana y, por la noche, la del Santísimo Cristo de la Salud y San Juán de la Palma y la del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad completaron la última jornada cofrade de este 2017

El Viernes Santo en Loja es siempre multitudinario. Prácticamente todos los lojeños viven con toda intensidad la última jornada de la Semana Santa de su ciudad. Se cerró así, con la salida de cinco hermandades, siete días que este 2017 se han caracterizado por el buen tiempo atmosférico y por un ambiente cofrade satisfecho de vivir con plenitud las respectivas estaciones de penitencia.

Las hermandades de Santa Marcela, de Jesús Nazareno y San Juan y de Nuestra Señora de las Angustias y la Santa Vera Cruz marcaron como suelen una mañana de Viernes Santo esplendorosa, luminosa y rodeada del gentío desde la ermita de Jesús del Mesón de Arroyo hasta gran parte del centro urbano. Santa Marcela -restaurada el pasado año-, San Juán -con nuevo mantolín-, Jesús Nazareno y sus tambores, la Santa Vera Cruz y, finalmente, la Virgen de las Angustias, cuyos horquilleros estrenaron ropas. Fue la mañana del Encuentro en la carrera y la tarde de la 'corrílla' de vuelta a Mesón de Arroyo, momentos esperados pero que siempre son especiales y diferentes.

Ya por la noche, llegó el momento de despedir, ahora sí, la Semana Santa Lojeña. La solemnidad de la hermandad del Santísimo Cristo de la Salud y San Juán de la Palma y la del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad volvió a hacer que Loja se estremeciera por el momento final de la Pasión de Jesucristo, el instante que cierra siete días que cada año son de los más esperados por hermanos y vecinos.