Loja acompaña un año más a Jesús de las Tres Caídas hasta el Calvario

  • La cofradía, con casi doce horas de itinerario, estuvo arropada de nuevo por miles de lojeños en su duro y hermoso recorrido

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, la del Miércoles Santo, es una de las más esperadas por los lojeños, que tienen la oportunidad de contemplar a esta bella talla de Sánchez Mesa en su amplio recorrido de casi doce horas. Con salida espectacular desde la Iglesia Mayor de la Encarnación, gracias al trabajo de sus horquilleros y a la siempre emocionante música de sus tambores y la Banda ‘Flor entre Espinas’, las Tres Caídas acaparó de nuevo la atención de buena parte de los lojeños durante la larga tarde, noche y madrugada que abarca su estación de penitencia. La subida a la ermita del Calvario -cuya rehabilitación sigue siendo el gran objetivo de esta cofradía- fue de nuevo un trayecto especial, con un crepúsculo en el que parece que la imagen sube a contemplar Loja desde este hermoso enclave, arropado por sus fieles, por sus cofrades, por los vecinos y, como no, también por los Tambores Negros del Silencio, que quisieron estar con él tras la dura subida.

Después de un rato lleno de emociones, de la fuerza de los tambores junto a la Ermita del Calvario, llegó la bajada a Loja, para seguir haciendo ese itinerario intenso, que pasa por cada rincón de la ciudad: por el barrio de San Francisco, de El Puente, de la Alfaguara, del Mesón de Arroyo, del Barrio Alto y el centro histórico. Todo para que Jesús se encuentre, frente a frente, con las imágenes dolorosas de Loja -Dolores, Angustias y Esperanza- en la capilla de la Sangre, en la ermita de Jesús Nazareno y en la ermita de San Roque, todas ellas citas ineludibles de la Semana Santa Lojeña.

Con su característico tono morado, la cofradía volvió a levantar la expectación de cada Miércoles Santo, cuando sus casi 40 horquilleros -con sus inconfundibles túnicas y medias moradas y moña y alpargatas blancas- llevan a Jesús con la cruz a cuestas, como no, también incensado por su ‘corría’ de incensarios y acompañado por sus numerosos penitentes en los tonos de la hermandad, surgida en 1926. Nuestro Padre Jesús cerró un año más un largo camino que se hizo corto entre tantas emociones y estampas irrepetibles. Miércoles Santo intenso en Loja.