Martes Santo: comienzan los ‘golpes’ de los incensarios lojeños

Martes Santo: comienzan los ‘golpes’ de los incensarios lojeños
/ FOTOS JORGE MARTÍNEZ
  • Después de ensayos y convivencias como el ‘gasto’, las 11 ‘corrías’ comienzan su ritual de incienso y sátiras para hacer única la Semana Santa Lojeña

Los incensarios constituyen la figura más peculiar de la Semana Santa Lojeña. De hecho son únicos en el mundo, con su particular indumentaria y, sobre todo, con ese ritual de incienso, sátiras y danzas que realizan ante los diferentes titulares de las hermandades y cofradías de Loja. Son los ‘golpes’ de los incensarios, que comienzan hoy Martes Santo a lucir su singularidad -con morrión, cola, faja, pantalón corto, ceñidor y zapatos afrancesados-.

Tras días de nervios, de ensayos y del ‘gasto’ -una convivencia de cuaresma de todas o varias ‘corrías’ o grupos de incensarios-, es el momento de vivirlos, de conocerlos y de presenciar esa tradición única en la Semana Santa, con movimientos como el ‘trabajoso’ o la ‘cruz, cuadro y cerco’. Precisamente las ‘corrías’ del Martes Santo, las de la Cofradía de Nuestro padre Jesús Orando y Nuestra Señora de la Esperanza, son las primeras que se pueden ver en la Pasión lojeña. Con la procesión del Huerto salen tres grupos, uno para cada una de las tres imágenes titulares, y sus ‘golpes’ más esperados son el de las 19.15 en la calle Nueva de San Roque, el de las 21.30 en la plaza de la Virgen, el de las 23 horas en la plaza de la Victoria, el de las 23.45 en la Calle San Isidro y el de la Ermita de San Roque a las 12 y media de la noche.

Las corrías del Huerto - las de más reciente creación- darán paso a las otras ocho: la del Miércoles Santo -cuando sale la corría de ‘los Negros’ del Cristo de las Tres Caídas-, los ‘Blancos’ de la Real Cofradía de Jesús Preso y ‘los Negros’ del Cristo de los Favores el Jueves Santo, y ‘La Pescá’ de la Virgen de las Angustias, ‘los Negros’ del Santo Sepulcro, ‘los Morados’ del Nazareno, los de Santa Marcela y los del Cristo de la Salud para completar el Viernes Santo.

Los incensarios, de los que existe constancia desde 1765, adquirían antiguamente el derecho a incensar una imagen mediante una subasta pública que organizaba la hermandad, aunque hoy en día las propuestas se realizan a sobre cerrado y en otros casos ni siquiera se subasta. Los incensarios ‘blancos’ son los únicos que tradicionalmente han quedado al margen de esa puja y su corría está compuesta por jóvenes que tienen en este grupo su primera experiencia en los ‘golpes’. La importancia de los incensarios en la Semana Santa Lojeña es tal que incluso existe una Asociación de Incensarios, que aglutina actualmente a 40 cofrades.