Sátiras y música cofrade en el pregón de vivencias de José Moya

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/ FOTOS JORGE MARTÍNEZ

  • El pregonero pidió “responsabilidad para cuidar” la Semana Santa Lojeña, que también entregó la Naveta de Honor a Antonio Julio Pérez y el premio del cartel anunciador a Irene Romero

El pregón de la Semana Santa Lojeña fue una buena combinación de música, costumbres, recuerdos, vivencias e historia. Y, por supuesto, también de incensarios, como elemento peculiar y único en el mundo que distingue a la decana de las semanas santas granadinas.

Acompañado por la Banda de Música de Loja, la Banda de Cornetas y Tambores ‘Flor entre Espinas’ y los incensarios Manolo Romero ‘Camuñas’, Juan Montes y Juanmi González ‘Sereno’, el pregonero de la Semana Santa Lojeña, José Moya, revivió su dilatada experiencia cofrade y, sobre todo, su trayecto al frente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, que precisamente se encargó de revitalizar una Semana Santa que en los años 80 ya no era lo que fue siglos atrás, con procesiones indispensables en la historia y patrimonio lojeño, granadino y andaluz.

Por eso Moya, además de recorrer todas y cada una de las salidas procesionales de la Semana de Pasión lojeña, no pudo evitar recordar al público del Auditorio’ Adolfo Suárez’ la necesidad de unión que debe haber entre todas las hermandades y cofradías locales. “Los lojeños tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro patrimonio y tradición. Ya lo hicimos en los 80, cuando, con el esfuerzo de muchas personas, se logró recuperar parte de lo perdido”, recordó Moya, que también relató anécdotas tan graciosas como la ocurrida en 1992, cuando llegó la imagen de Jesús en su Entrada Triunfal a Jerusalén y las hermanas del Convento de Santa Clara prepararon una sala con paja pensando que el burro que llegaba era real.

Porque el pregón de Moya fue pura vivencia, y a él no le faltan experiencia y años cerca de la Semana Santa lojeña. Por eso también hubo mucha música, como la de las bandas cuando se dirigen a los templos para esperar la salida de las imágenes titulares de cada momento, como la de marchas tan especiales como el ‘Miserere’ o el ‘Stabat Mater’ y, como no, como las sátiras de esos incensarios blancos -la cantera de las otras ‘corrías’-.

Moya habló mucho de unión y de esfuerzo conjunto. Y para ello no pudo evitar recordar la entrega demostrada por cofrades como José Fernández -Pepe ‘El Pintor’-, que “puso de aval su casa para un préstamo de su hermandad”, elogió el pregonero. “La intención de mi pregón no ha sido otra que fomentar el amor por los demás”, quiso matizar Moya, que también animó a los lojeños a que se unan a alguna faceta de la Semana Santa. “De lo contrario en algún tiempo futuro podríamos lamentarnos”, insistió.

Emotiva naveta

En la noche de Cuaresma, también se hizo entrega de la Naveta de Honor a Antonio Julio Pérez, un merecido reconocimiento a este querido postor, premiado también con una sostenida ovación que convirtió el momento en más que emocionante. Después de un año difícil para Pérez, que ha superado una dura enfermedad, Antonio Julio recorrió sus primeros pasos como penitente y después como horquillero de la Vera Cruz y de Jesús Preso. En 1976 comenzó a llevar sobre sus hombros al titular de la cofradía del Barrio y desde 2000 es su postor. Además de agradecer su apoyo a su familia durante todos estos años, el homenajeado recordó especialmente emocionado a sus padres, de los que heredó su “amor por la Semana Santa”.

Además de presentarse la revista ‘El incensario’ -editada por el área de Turismo del Ayuntamiento- y el nuevo vídeo promocional, se entregaron los premios a los ganadores del concurso de carteles convocado por la Agrupación de Hermandades. Recogieron su reconocimiento Sergio García -tercer premio y portada del díptico de horarios-, Ascensión Cordón -segundo premio y portada de la revista ‘El Incensario’- e Irene Romero, ganadora del primer premio con una instantánea del Cristo de la Salud en la plaza de la Constitución, una imagen que es el cartel oficial de la Semana Santa de Loja 2017. Romero invitó a los lojeños a que “vivan en persona” lo que ella ha querido transmitir con su foto y, como no, también tuvo emotivos momentos en su alocución, sobre todo recordando a su padre.

El acto cofrade que inicia la cuaresma y anuncia la Pasión también contó con las intervenciones de la concejala de Turismo, Paloma Gallego, y el concejal de Cultura, José Antonio Gómez, que alabaron la labor de las hermandades para que la Semana Santa Lojeña “brille”. Por último el alcalde de Loja, Joaquín Camacho, subrayó la importancia de la Semana Santa de la ciudad, la más antigua de la provincia, una razón, dijo “para estar muy orgullosos”. Camacho garantizó el apoyo del Consistorio lojeño a la semana cofrade con una subvención de 10.000 euros que, anunció, se aprobará en el próximo pleno “para seguir engrandeciendo” este evento espiritual y cultural.