Más compromiso

  • Esa falta de colaboración, esa falta de compromiso –porque parece que los únicos que tienen «la obligación» de asistir son los miembros de gobierno– hace que, poco a poco, se mine tanto el ánimo como el denuedo de éstos

Pasado ya el revuelo de las navidades, cuando, por unos días, las actividades diarias y cotidianas e incluso los trabajos se relajan en cierta manera, comenzamos un nuevo año, como siempre cargado de buenos propósitos: ponerse a dieta, hacer más ejercicio o algo al menos, dejar algún que otro vicio menor, etc. En fin, una serie de buenas intenciones y metas que todos nos solemos fijar. Pero claro, pasados unos meses, la cosa no pinta como nos la imaginábamos y casi todo sigue en el mismo estado inicial, en nuestro propio orden, o más bien, en nuestro desordenado orden.

Esto mismo a veces suele ocurrir en nuestras cofradías y hermandades, en las que, tras muchos y buenos propósitos de sus Juntas de Gobierno y después de cierto tiempo, volvemos a caer en los mismos errores, en la misma ‘dejadez’. Con esto no quiero decir que siempre y en todas sea así sino más bien, y a modo de consejo –si se me permite lógicamente–, de que es una práctica en la que por desgracia, se suele caer, pues es difícil mantener el ritmo, la tensión del trabajo cofrade, máxime cuando ello se realiza altruistamente y motivado tan sólo por nuestros sentimientos y apegos hacia nuestras Hermandades.

A veces esa desidia se origina por comentarios hacia las Juntas de Gobierno o actitudes –o más bien falta de actitudes– en la que muchos de los cofrades nos desentendemos de las actividades que nuestra propia hermandad organiza y prepara. Es lógico que esa falta de colaboración, esa falta de compromiso –porque parece que los únicos que tienen «la obligación» de asistir son los miembros de gobierno– hace que, poco a poco, se mine tanto el ánimo como el denuedo de éstos.

Por eso, porque en año nuevo todo son buenos propósitos, buenas intenciones, pongamos entre todos nuestro granito de arena y comprometámonos con nuestras Cofradías y Hermandades. Demos ese empuje que a veces le falta a la Junta de Gobierno, no por falta de ganas como decía sino por el hastío sobrevenido, y participemos más activamente en la vida social de las mismas. Al final, con poco entre muchos, conseguiremos que sean grandes, más aun si cabe.

Un saludo y feliz año 2017.